(Fábula calaverizada. Cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia)
Gran revuelo se vivía
a lo largo del panteón:
Por fin después de cien años
era día de la elección.
Dirigir todo ultratumba
era motivo de honor.
Muy diversos privilegios
se llevaba el ganador.
La flaca estaba nerviosa,
pues quería su re-elección,
pero el Brujo Catemaco
era fuerte oposición.
También La Llorona quiso
presentar postulación
a los engendros gustaba
su grito desgarrador.
De color estaba lleno
cada rincón del panteón:
Azul, rojo y amarillo
según su predilección.
La flaca buscaba votos
y en cada tumba tocó
pero las almas reclamaban
errores de su gestión.
La muerte desesperada
recurrió a su última opción:
acarrear almas votantes
para el día de la elección.
¿Dónde encontrar unas almas
difíciles de extrañar,
que al retirarlas del mundo
nadie fuera a reclamar?
Decidió tomar un taxi
al Congreso de la Unión
y de un solo guadañazo
a los Pluris se llevó.
Doscientos votos bastaron
para lograr el bastión.
Catemaco y La Llorona
no supieron que pasó.
Así se cerró la historia
de la infausta re-elección,
de la canija calaca
que dos ciclos gobernó.
La tilica hoy se arrepiente
de su tonta decisión,
hoy tiene doscientos Pluris
haciendo manifestación.
En el mundo de los vivos
el Congreso descubrió
que le sobraban escaños
para alcanzar decisión.
Twitter: @gmomtz
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Publicado el 22/10/2014 en www.antenasanluis.mx
http://antenasanluis.mx/eleccion-en-el-panteon/
miércoles, 22 de octubre de 2014
miércoles, 15 de octubre de 2014
Cuando el destino nos alcanza
Hacerse
a la idea de hacerse mayor no está fácil. De joven uno piensa que va a llegar
poco a poquito, así como van saliendo las canas o así como se va perdiendo el
cabello, como sin darse cuenta. Pero no. Pasan los días, semanas, meses y años
y uno sigue creyéndose tan actual como cuando tenía veinte años… y en eso
¡ZAS!, golpe de frente contra la antigüedad acumulada. Olvídense del “Bucket
Challenge”, eso es para principiantes. Cubetazo bueno es el que le dan los años
a uno de vez en cuando.
nuestro amor siguió creciendo,
y con él, nos fue envolviendo,
habrán pasado los años,
pero el tiempo no ha podido,
hacer que pase lo nuestro
De verso en verso: Iguala de la
Independencia
que de obsequio dio a la Patria
el emblema nacional.
de la firma del Tratado
que selló la libertad.
pues a partir de ahora
se asocia con miedo
e indignación
Verán
ustedes: estaba yo instalado en mi juventud madura rebosante de ingenuidad
cuando me llego el primer cubetazo lleno de años fríos: El más pequeño de mis
descendientes, que cursa primaria inferior, estaba en la computadora de la casa
(su casa por supuesto… bueno, del banco todavía, pero igual son bienvenidos)
navegando y viendo videos. Yo, como padre responsable, me mantenía a prudente
distancia supervisando a que se dedicaba. Resulta que este fulanito sangre de
mi sangre adora jugar algo llamado Minecraft, retro en sus gráficas pero
sorprendentemente popular. Pues pasó mi retoño un buen rato viendo videos
relacionados con dicho juego, narrados por un español que usa un seudónimo.
Algo llamó mi atención y le pregunté entonces: “¿Quién es ese Vegetta?”, y
¡¡¡ZAS!!! cayó la cubeta de golpe cuando me contesta: “Es uno de mis youtubers
favoritos” ¡¡¡ZAS!!! ¿Uno de tus qué? ¿Cuántos has visto para ya tener un
favorito? ¿Por qué tu mamá te lo permite? ¿Por qué el gobierno no hace una ley
al respecto? ¿Por qué Moisés no incluyó un mandamiento prohibiendo ese tipo de
cosas? Bueno, fue un sábado deprimente. Para mí, claro… el resto de la familia
la pasó de fiesta.
Días
después, me llegó otro amable recordatorio de la vida. Mi hija mayor, que estudia
ya en la universidad (Inicia pausa mientras los lectores se sobresaltan por el
dato en comparación con mi ausencia de canas. Si, tengo una hija universitaria.
Fin de pausa), decidió permitir a su padre ser su follower en Twitter.
Curioseando su timeline (ellos dicen stockeando), vi que tenía planeado ir a
algún encuentro en su campus con un fulano que para mayor información supera
los 100,000 followers. Con mi dulce y angelical voz le pregunté: “Amor, ¿quién
es ese tal perengano?” Y ahí empezó todo: Fue horrible, fue horrible, no lo vi
venir. Pero es mi culpa, por exponerme de esa manera. “¡Ay papá!”, dijo con
tono de misericordia, “De seguro no lo conoces”, agregó con infinita paciencia
y concluyó: “Es un Tweet Star y Vine Star, suuuuper famoso” ¡¡¡ZAS!!! ¡¡¡ZAS!!!
¡¡¡ZAS!!! Imaginen la escena: yo callado, de pie, ojito lagrimoso tipo Candy, con
cara de “¿cuándo me perdí todo eso?” y una fisurita recorriendo mi juvenil
corazón.
Está
de peso hacerse grande, pero hay que hacerlo con dignidad. Salud.
La nota musical:
Pues
para redondear el tema de hoy, no hay mejor canción que esta. Compuesta por
Roberto Livi y Rafael Ferro, ha trascendido generaciones y fronteras. Le sobran
intérpretes, así es que escojan el que más sea de su agrado.
Cómo
han pasado los años,
las
vueltas que dio la vida, nuestro amor siguió creciendo,
y con él, nos fue envolviendo,
habrán pasado los años,
pero el tiempo no ha podido,
hacer que pase lo nuestro
“Cómo
han pasado los años”, Rocío Dúrcal, Álbum: Hay amores y amores, 1995
“Si
la existencia del Estado se justifica para evitar la muerte violenta de sus
ciudadanos, luego entonces ¿Qué pasa en Guerrero?”
Mariana
Escobedo, “Iguala, el municipio de las fosas comunes”, El País, 2014
Tú
querías ser recordada
por
un sastre sin igualque de obsequio dio a la Patria
el emblema nacional.
Tú
querías ser recordada
como
escena principalde la firma del Tratado
que selló la libertad.
Ya
no será tu nombre
orgullo
de la naciónpues a partir de ahora
se asocia con miedo
e indignación
Twitter:
@gmomtz
--------------------
Publicado el 15/10/2014 en www.antenasanluis.mx
http://antenasanluis.mx/musico-poeta-y-loco-cuando-el-destino-nos-alcanza/
Publicado el 15/10/2014 en www.antenasanluis.mx
http://antenasanluis.mx/musico-poeta-y-loco-cuando-el-destino-nos-alcanza/
miércoles, 8 de octubre de 2014
Misterios del Universo: Las luces direccionales (II)
Queridos lectores:
El origen de la vida es uno de los grandes misterios del universo, que por su complejidad, ha consumido la imaginación y el talento de muchas de las mejores mentes de la humanidad. Discernir por qué las personas no usan las luces direccionales se ha ganado su lugar en esta lista de misterios del universo, y consume constantemente nuestra paciencia y buena actitud. No sé cuál de los dos misterios se resolverá primero, pero mientras tanto aquí va la segunda parte de este breve manual.
(continuación)
Ahora que ya sabemos qué son, dónde están y su mecanismo básico de funcionamiento, pasemos la fase dos: cuándo y cómo debo usarlas en la vida diaria. Tal vez algún día tengamos la tecnología para activarlas con la mente, pero mientras tanto debemos recordar que las luces direccionales no se activan de manera automática.
Los principales casos donde debemos utilizar nuestras luces direccionales son los siguientes:
Primero: para indicar que darás vuelta hacia la izquierda o derecha. Siempre que hagas un giro en tu trayectoria y cambies de dirección deberás indicarlo con tu luz direccional. Es indispensable indicar la dirección correcta (¡Hola Ninel!): Si vas a la derecha, marca el giro a la derecha, y viceversa. Por otro lado, recuerda que el solo hecho de prender las direccionales no garantiza un giro seguro: Estás encendiendo una luz, no un campo de fuerza o un escudo deflector (si… tengo mi lado geek).
Segundo: para anunciar que vas a cambiar de carril. Cuando estés circulando en una vía con varios carriles, deberás indicar con tu luz direccional que te cambiarás de carril, así los demás conductores tendrán la oportunidad de tomar acciones y ajustar su trayectoria o velocidad.
Tercero: para avisar que adelantarás o rebasarás a otro automóvil. Muy parecido al punto anterior. Recuerda: Una vez adelantado el vehículo deberás cambiar la direccional para indicar que te incorporarás de nuevo al carril donde estabas.
Por último, si tú eres de las personas que si sabe usarlas, pero no lo hace por miedo a alguno de los mitos que circulan en la cultura popular, quiero invitarte a mirar hacia adelante, dejar el lado oscuro, tener una mente abierta y borrar de inmediato y para siempre esas ideas medievales de tu cabeza acerca de las luces direccionales: el conductor que va detrás de ti nunca se va a enojar si las usas, su uso continuo y sistemático no causa infertilidad, y su luz no es radioactiva ni causa mutaciones. Úsalas por favor. Úsalas sabiamente. Siempre. Salud.
La nota musical:
Reza el refrán: “Arrieros somos y en el camino andamos”. Ya sea en la vida o en la calle es importante comunicar a nuestro prójimo (próximo) cuales son nuestras intenciones, que es lo que planeamos hacer, ya que finalmente, compartimos con él el camino.
El camino no se acaba,
continuaré sin descanso.
Si logro llegar hasta el punto final
donde no hay más por andar.
Y desde ahí me acordaré de ti,
y escucharás mi voz cerca de ti.
Te esperaré cuando puedas venir,
y compartir de aquí a la eternidad.
“El camino”, Aleks Syntek, Álbum: Más fuerte de lo que pensaba, 1993
De verso en verso: Nostalgia(inspirado en las noches de insomnio de mi mejor amiga)
Me duele pensarte,
saber que no estás.
Partiste muy pronto,
y no hay vuelta atrás.
(continuación)
Ahora que ya sabemos qué son, dónde están y su mecanismo básico de funcionamiento, pasemos la fase dos: cuándo y cómo debo usarlas en la vida diaria. Tal vez algún día tengamos la tecnología para activarlas con la mente, pero mientras tanto debemos recordar que las luces direccionales no se activan de manera automática.
Los principales casos donde debemos utilizar nuestras luces direccionales son los siguientes:
Primero: para indicar que darás vuelta hacia la izquierda o derecha. Siempre que hagas un giro en tu trayectoria y cambies de dirección deberás indicarlo con tu luz direccional. Es indispensable indicar la dirección correcta (¡Hola Ninel!): Si vas a la derecha, marca el giro a la derecha, y viceversa. Por otro lado, recuerda que el solo hecho de prender las direccionales no garantiza un giro seguro: Estás encendiendo una luz, no un campo de fuerza o un escudo deflector (si… tengo mi lado geek).
Segundo: para anunciar que vas a cambiar de carril. Cuando estés circulando en una vía con varios carriles, deberás indicar con tu luz direccional que te cambiarás de carril, así los demás conductores tendrán la oportunidad de tomar acciones y ajustar su trayectoria o velocidad.
Tercero: para avisar que adelantarás o rebasarás a otro automóvil. Muy parecido al punto anterior. Recuerda: Una vez adelantado el vehículo deberás cambiar la direccional para indicar que te incorporarás de nuevo al carril donde estabas.
Por último, si tú eres de las personas que si sabe usarlas, pero no lo hace por miedo a alguno de los mitos que circulan en la cultura popular, quiero invitarte a mirar hacia adelante, dejar el lado oscuro, tener una mente abierta y borrar de inmediato y para siempre esas ideas medievales de tu cabeza acerca de las luces direccionales: el conductor que va detrás de ti nunca se va a enojar si las usas, su uso continuo y sistemático no causa infertilidad, y su luz no es radioactiva ni causa mutaciones. Úsalas por favor. Úsalas sabiamente. Siempre. Salud.
La nota musical:
Reza el refrán: “Arrieros somos y en el camino andamos”. Ya sea en la vida o en la calle es importante comunicar a nuestro prójimo (próximo) cuales son nuestras intenciones, que es lo que planeamos hacer, ya que finalmente, compartimos con él el camino.
El camino no se acaba,
continuaré sin descanso.
Si logro llegar hasta el punto final
donde no hay más por andar.
Y desde ahí me acordaré de ti,
y escucharás mi voz cerca de ti.
Te esperaré cuando puedas venir,
y compartir de aquí a la eternidad.
“El camino”, Aleks Syntek, Álbum: Más fuerte de lo que pensaba, 1993
De verso en verso: Nostalgia(inspirado en las noches de insomnio de mi mejor amiga)
Me duele pensarte,
saber que no estás.
Partiste muy pronto,
y no hay vuelta atrás.
Quisiera escucharte,
volverte a mirar,
contarte mil cosas
de mi diario andar.
No duermo soñando
en dónde estarás
que haríamos mañana
de tu estar acá.
No duermo pensando
que ya no estarás
en el fin de cursos
ni por Navidad.
Me duele pensarte,
saber que no estás.
Te extraño, te extraño.
Te extraño Mamá.
Twitter: @gmomtz
volverte a mirar,
contarte mil cosas
de mi diario andar.
No duermo soñando
en dónde estarás
que haríamos mañana
de tu estar acá.
No duermo pensando
que ya no estarás
en el fin de cursos
ni por Navidad.
Me duele pensarte,
saber que no estás.
Te extraño, te extraño.
Te extraño Mamá.
Twitter: @gmomtz
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Publicado el 08/10/2014 en www.antenasanluis.mx
http://antenasanluis.mx/misterios-del-universo-las-luces-direccionales-ii/
Publicado el 08/10/2014 en www.antenasanluis.mx
http://antenasanluis.mx/misterios-del-universo-las-luces-direccionales-ii/
miércoles, 1 de octubre de 2014
Misterios del Universo: Las luces direccionales (I)
Queridos
lectores y creciente club de fans (subió 25%: ahora son 4 en lugar de 3 inscritos):
La nota musical:
que la besare aunque no me quiera
y después sea lo que sea
una pura línea recta
a donde no me esperan
De verso en verso: Carretera
Tú sabes que disfruto
cada curva que hay en ti.
Exiges, como a todos
olvidar la distracción.
pues aunque te conozco,
tú siempre eres distinta.
Disfruto intensamente
lo que tú me haces sentir.
Twitter:
@gmomtz
--------------------
Publicado el 01/10/2014 en www.antenasanluis.mx
http://antenasanluis.mx/musico-poeta-y-loco-las-luces-direccionales-i/
La
semana pasada estuve a punto de tener un accidente automovilístico que, de no
haber sido por una intrépida maniobra de último minuto, habría pasado a
mayores. Inspirado por eso, quiero compartirte un texto en dos partes sobre una
maravilla tecnológica que seguro viene incluida en tu auto, aún y cuando tengas
la versión más austera. Tienes la libertad y el deber cívico de compartirlo con
la señora que deja a sus hijos a media calle, el mirrey que piensa que su auto
es blindado, el junior que cree firmemente que su bólido está protegido por un
campo de fuerza y con el que siempre soñó ser piloto y rebasa por la derecha en
la 57.
Estimado(a)
(aquí pon el nombre del susodicho):
Atrás
del volante, a mano izquierda, hay una palanca que tiene un par de flechas. Si
la desplazas hacia arriba, se enciende en el tablero una flecha que apunta a la
derecha. Si la desplazas hacia abajo, se enciende una flecha que apunta hacia
la izquierda. (Si esto fuera leído por alguna de nuestras “estrellas”
nacionales -- ¡Saludos Ninel! --, se preguntaría: ¿Para qué pusieron una
palanca solo para encender unas flechas de luz en el tablero que ni siquiera se
ven bonitas?)
Lo
entiendo. La clarividencia es un don escasísimo. Te voy a explicar que son: Las
luces direccionales (llamadas también intermitentes) son unos focos que se
encuentran en la parte frontal y trasera de tu carro en ambos lados. ¡Exacto!
Lo tienes: hay 4 en cada carro, por lo menos. Usualmente son de color
anaranjado o amarillo. Si no me crees que están allí, busca a la persona que
más confianza le tengas y pídele que se suba a tu carro. Tú quédate afuera
(pensé en quitar esta última frase, pero recordé a un par de amigos). Lo
siguiente puede parecer confuso, pero sé que con un pequeño esfuerzo, todo será
más fácil. Ponte al frente del vehículo y pídele a tu amigo que mueva la
palanca hacia arriba... ¿viste? ¡Increíble! Ahora pídele que la mueva hacia
abajo. ¿Qué sucede? Parece magia, ¿no? (Aquí es cuando Ninel lleva las manos a
la mejillas y dice ¡Oooooohhhhh!).
Estas
luces direccionales no son un adorno. Sirven para indicar a los demás conductores
nuestras intenciones, esto es, lo que estamos pensando hacer (futuro). Este es
un detalle importantísimo… algunos conductores las usan para avisar lo que
hicieron (pasado), o lo que están haciendo (presente continuo), y así no sirven
de mucho. Sin embargo, es mejor que no usarlas. Hay un mito urbano de un tipo
en Cuernavaca que siendo muy celoso de su vida personal decía: “Nunca uso las
direccionales por que no es asunto de nadie saber a donde voy”.
Con
eso terminamos la primera lección. Ya que tenemos claro que son, dejaremos para
la siguiente lección cómo se usan. Salud.
Hablando
de automóviles y automovilistas una canción que para mí, además de clásico de los ochentas, es un recuerdo de
juventud.
Carretera
hace
tanto no estoy en mi tierra que la besare aunque no me quiera
y después sea lo que sea
Carretera
carretera
de la vuelta una pura línea recta
a donde no me esperan
“Carretera”,
Cecilia Toussaint, Álbum: En esta Ciudad, 1987
Me
gusta recorrerte
desde
principio a fin.Tú sabes que disfruto
cada curva que hay en ti.
Sé
que eres celosa
y
pides mi atención.Exiges, como a todos
olvidar la distracción.
Disfruto
recorrerte
de
ida y de venida,pues aunque te conozco,
tú siempre eres distinta.
Me
gusta recorrerte
desde
principio a fin.Disfruto intensamente
lo que tú me haces sentir.
--------------------
Publicado el 01/10/2014 en www.antenasanluis.mx
http://antenasanluis.mx/musico-poeta-y-loco-las-luces-direccionales-i/
miércoles, 24 de septiembre de 2014
Sobre la imperfección de las instituciones
(Extracto de una conversación cibernética con una persona letrada, a diferencia del autor, que es medianamente desordenado y profundamente disertador; y originada en medio de un cisma de una institución en común).
Dear Lady Y (léase por favor con acento tipo Downton Abbey):
Todas las instituciones son imperfectas. Si, todas. El gobierno, la Iglesia, la escuela, el ejército, etc. etc. etc. Inclusive la familia. Todas. Esa imperfección es parte de su ser, es natural e inherente a ellas. Por ello tienen momentos, situaciones o casos de incoherencia e incongruencia. Estos son generados en ocasiones por las personas, a veces por los procesos, otras veces por ambos y las más es un misterio su origen. Son imperfectas porque son humanas. Y por ello mismo, la parte positiva es que las instituciones no son inmutables: pueden cambiar.
La historia nos enseña dos caminos para lograr este cambio: el primero es radical y consiste en lo que los teóricos (y los prácticos) llaman "romper las estructuras" (coloquialmente "partirle la madre al sistema"). Este método es rápido, eficiente en cuanto al cambio, pero con riesgo en el resultado: usualmente da lugar a una nueva estructura que, pronto se convierte en una nueva institución y casi siempre reproduce y amplifica los problemas de la original, dando varios pasos atrás a lo logrado con la estructura anterior (una sola palabra como ejemplo: Venezuela).
El segundo es un cambio lento, continuo y gradual, una evolución. Cierto es que puede desesperar su lentitud (no olvidar que de los dinosaurios al ser humano pasaron varios millones de años), pero es adaptativo y va conservando lo positivo y desechando lo negativo.
Puesto lo anterior, creo firmemente que muchas instituciones deben cambiar: Las más de ellas requieren una reconstrucción desde los cimientos. Creo también que la mejor manera de cambiarlas es desde adentro, como un virus que llega, invade en silencio y crece. Esta manera nos requiere participando, opinando, discordando, acordando, convenciendo, siendo ejemplo en nuestro (mi) metro cuadrado. Este método aplica para todos los casos, inclusive si quieres cambiar a México: o hacemos una revolución y tiramos al abismo 204 años de vida independiente, o nos ponemos a participar asumiendo nuestra responsabilidad como ciudadanos que somos.
La imperfección de algunas instituciones nos duelen más que las de otras: escuela familia, iglesia. Y esto es porque tocan nuestro ser en lo más profundo. Sin embargo, es importante recordar, en todos los casos, que las instituciones son las personas que las forman... Pero TODAS las personas. No podemos juzgar a todo el gobierno por un diputado corrupto, ni a una familia por su "oveja negra", ni al ejército por un zeta desertor.
Soy optimista y rebelde. Siempre lo he sido. Quiero cambiar al mundo, pero sin romper las estructuras. Hay mucha sangre, sudor y lágrimas invertidos en ellas.
Hasta ahí el día de hoy. Buenas noches. Salud.
Yours sincerely. Lord F (leer esta última frase con acento Downton Abbey).
La nota musical:
Antes de cerrar el mes patrio, quiero presentarles esta canción que arranca lágrimas y suspiros a muchos mexicanos que viven en el extranjero. Los más jóvenes deben grabarse en la memoria que NO ES una canción de Luis Miguel (¡el cielo se apiade!). Esta pieza fue compuesta por José Alfonso Ontiveros Carrillo, mejor conocido como Guadalupe Trigo, y grandes intérpretes la han hecho suya en las últimas décadas.
Baila al son;
del tequila y de su valentía
es jinete que arriesga la vida
en un lienzo de fiesta y color.
Es un sol con penache y sarape veteado,
que en las noches se viste de charro,
y se pone a cantarle al amor.
“Mi ciudad”, Guadalupe Trigo (1941-1982)
Twitter: @gmomtz
Dear Lady Y (léase por favor con acento tipo Downton Abbey):
Todas las instituciones son imperfectas. Si, todas. El gobierno, la Iglesia, la escuela, el ejército, etc. etc. etc. Inclusive la familia. Todas. Esa imperfección es parte de su ser, es natural e inherente a ellas. Por ello tienen momentos, situaciones o casos de incoherencia e incongruencia. Estos son generados en ocasiones por las personas, a veces por los procesos, otras veces por ambos y las más es un misterio su origen. Son imperfectas porque son humanas. Y por ello mismo, la parte positiva es que las instituciones no son inmutables: pueden cambiar.
La historia nos enseña dos caminos para lograr este cambio: el primero es radical y consiste en lo que los teóricos (y los prácticos) llaman "romper las estructuras" (coloquialmente "partirle la madre al sistema"). Este método es rápido, eficiente en cuanto al cambio, pero con riesgo en el resultado: usualmente da lugar a una nueva estructura que, pronto se convierte en una nueva institución y casi siempre reproduce y amplifica los problemas de la original, dando varios pasos atrás a lo logrado con la estructura anterior (una sola palabra como ejemplo: Venezuela).
El segundo es un cambio lento, continuo y gradual, una evolución. Cierto es que puede desesperar su lentitud (no olvidar que de los dinosaurios al ser humano pasaron varios millones de años), pero es adaptativo y va conservando lo positivo y desechando lo negativo.
Puesto lo anterior, creo firmemente que muchas instituciones deben cambiar: Las más de ellas requieren una reconstrucción desde los cimientos. Creo también que la mejor manera de cambiarlas es desde adentro, como un virus que llega, invade en silencio y crece. Esta manera nos requiere participando, opinando, discordando, acordando, convenciendo, siendo ejemplo en nuestro (mi) metro cuadrado. Este método aplica para todos los casos, inclusive si quieres cambiar a México: o hacemos una revolución y tiramos al abismo 204 años de vida independiente, o nos ponemos a participar asumiendo nuestra responsabilidad como ciudadanos que somos.
La imperfección de algunas instituciones nos duelen más que las de otras: escuela familia, iglesia. Y esto es porque tocan nuestro ser en lo más profundo. Sin embargo, es importante recordar, en todos los casos, que las instituciones son las personas que las forman... Pero TODAS las personas. No podemos juzgar a todo el gobierno por un diputado corrupto, ni a una familia por su "oveja negra", ni al ejército por un zeta desertor.
Soy optimista y rebelde. Siempre lo he sido. Quiero cambiar al mundo, pero sin romper las estructuras. Hay mucha sangre, sudor y lágrimas invertidos en ellas.
Hasta ahí el día de hoy. Buenas noches. Salud.
Yours sincerely. Lord F (leer esta última frase con acento Downton Abbey).
La nota musical:
Antes de cerrar el mes patrio, quiero presentarles esta canción que arranca lágrimas y suspiros a muchos mexicanos que viven en el extranjero. Los más jóvenes deben grabarse en la memoria que NO ES una canción de Luis Miguel (¡el cielo se apiade!). Esta pieza fue compuesta por José Alfonso Ontiveros Carrillo, mejor conocido como Guadalupe Trigo, y grandes intérpretes la han hecho suya en las últimas décadas.
Baila al son;
del tequila y de su valentía
es jinete que arriesga la vida
en un lienzo de fiesta y color.
Es un sol con penache y sarape veteado,
que en las noches se viste de charro,
y se pone a cantarle al amor.
“Mi ciudad”, Guadalupe Trigo (1941-1982)
Twitter: @gmomtz
Publicado el 24/09/2014 en www.antenasanluis.mx
http://antenasanluis.mx/sobre-la-imperfeccion-de-las-instituciones/
miércoles, 17 de septiembre de 2014
Hablemos de como hablamos (IV)
Infinidad de personas (dos) inundaron mi correo (¡uy sí!) con valiosas sugerencias para la cuarta parte de esta serie que ha tenido tanto éxito (¡ahá!). El lenguaje informal, como su nombre lo dice, debe ser usado en situaciones informales. Debemos ser cuidadosos en mantenerlo alejado del trabajo y nuestra comunicación formal.
Una palabra de moda en las conversaciones de hoy día es “literal” y su adverbio “literalmente”. Lamentablemente, del uso se ha pasado al abuso, y del abuso al mal uso. Pongan un poco de atención, especialmente en conversaciones entre adolescentes, y encontrarán algunas frases que “literalmente” les arrancarán una sonrisa. Me explico mejor con un ejemplo: “Fulano alcanzó a oír que estábamos hablando de él y literal me morí de la pena”. A ver, a ver, a ver. Explícame porque no entiendo: si verdaderamente estás muerto, ¿cómo puedes estar contándome esa anécdota? ¿Acaso resucitaste o eres una manifestación de ultratumba? Otro ejemplo, oído un viernes por la tarde: “Ha sido una semana muy pesada. Literalmente, estoy hecho pedazos.” ¿Te vino a visitar Jack el Destripador? ¿O tuviste un encuentro desafortunado con “El Pozolero”? Tal vez eres una figura de Lego que vino a la vida y perdiste algunas piezas en el camino por el esfuerzo de la semana: Misterios de la vida y el universo.
Haciendo un poco de investigación, parte del problema puede provenir de traducciones que tenemos de texto, audio y video del idioma inglés. En el idioma de nuestros vecinos del norte la palabra “literally” si está permitida como un “intensificador” para mostrar énfasis en una oración (ver nota 1), mientras que en nuestra lengua este uso no está explícitamente permitido (ver nota 2). Así pues, tengamos cuidado como la utilizamos.
Una palabra de moda en las conversaciones de hoy día es “literal” y su adverbio “literalmente”. Lamentablemente, del uso se ha pasado al abuso, y del abuso al mal uso. Pongan un poco de atención, especialmente en conversaciones entre adolescentes, y encontrarán algunas frases que “literalmente” les arrancarán una sonrisa. Me explico mejor con un ejemplo: “Fulano alcanzó a oír que estábamos hablando de él y literal me morí de la pena”. A ver, a ver, a ver. Explícame porque no entiendo: si verdaderamente estás muerto, ¿cómo puedes estar contándome esa anécdota? ¿Acaso resucitaste o eres una manifestación de ultratumba? Otro ejemplo, oído un viernes por la tarde: “Ha sido una semana muy pesada. Literalmente, estoy hecho pedazos.” ¿Te vino a visitar Jack el Destripador? ¿O tuviste un encuentro desafortunado con “El Pozolero”? Tal vez eres una figura de Lego que vino a la vida y perdiste algunas piezas en el camino por el esfuerzo de la semana: Misterios de la vida y el universo.
Haciendo un poco de investigación, parte del problema puede provenir de traducciones que tenemos de texto, audio y video del idioma inglés. En el idioma de nuestros vecinos del norte la palabra “literally” si está permitida como un “intensificador” para mostrar énfasis en una oración (ver nota 1), mientras que en nuestra lengua este uso no está explícitamente permitido (ver nota 2). Así pues, tengamos cuidado como la utilizamos.
Otra palabra que me pidieron analizar se usa ampliamente en nuestro México: “ansina”. Ante tan atenta petición, me puse a investigar y, ¿adivinen qué? Resulta que si aparece en el diccionario (ver nota 3). Está marcada como palabra en desuso (seguro los editores no han visitado comunidades de nuestro país ni han ido al mercado últimamente), pero finalmente existe como sinónimo de “así”. La que no aparece, para que ni se emocionen ni peguen de brincos es “ansinamente”. Ansina pues, no hay que abusar.
Por último, y aunque está por terminar el verano, quiero recordarles que “calor” es un sustantivo masculino. “La calor” no debe ser utilizado, a menos que sea como apodo de alguna conocida de ustedes. Salud.
Notas:
1: http://www.oxforddictionaries.com/definition/english/literally
2: http://lema.rae.es/drae/?val=literal
3: http://lema.rae.es/drae/?val=ansina
1: http://www.oxforddictionaries.com/definition/english/literally
2: http://lema.rae.es/drae/?val=literal
3: http://lema.rae.es/drae/?val=ansina
La nota musical:
Y así como digo que el lenguaje formal tiene su lugar y su momento, el lenguaje informal también tiene los suyos. Las palabras compuestas, el doble sentido, las palabras altisonantes, los intensificadores (reduro) y los albures también forman parte de ese nuestro México de la calle, el mercado, la cantina y las noches de dominó. Hoy les comparto una canción de esas muy “séntidas” que siempre se oyen mejor acompañadas de un buen tequila.
Ya vas carnal,
yo agarrado de la moto, ella abrazada con otro,
¿quién sabe donde andarán?
¿Tú crees carnal?
¡Cámaras cuando lo supe!, le tupí reduro al chupe
y no la puedo olvidar.
Ya vas carnal,
si mi vida no retoña, todos los de mi coloña
se van a burlar, me cai.
Ya vas carnal,
pero no vale la pena, te juego hasta mi melena hijo,
que esa chava volverá.
“Ya vas carnal”, Gerardo Reyes.
Twitter: @gmomtz
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Publicado el 17/09/2014 en www.antenasanluis.mx
http://antenasanluis.mx/hablemos-de-como-hablamos-iv/
Y así como digo que el lenguaje formal tiene su lugar y su momento, el lenguaje informal también tiene los suyos. Las palabras compuestas, el doble sentido, las palabras altisonantes, los intensificadores (reduro) y los albures también forman parte de ese nuestro México de la calle, el mercado, la cantina y las noches de dominó. Hoy les comparto una canción de esas muy “séntidas” que siempre se oyen mejor acompañadas de un buen tequila.
Ya vas carnal,
yo agarrado de la moto, ella abrazada con otro,
¿quién sabe donde andarán?
¿Tú crees carnal?
¡Cámaras cuando lo supe!, le tupí reduro al chupe
y no la puedo olvidar.
Ya vas carnal,
si mi vida no retoña, todos los de mi coloña
se van a burlar, me cai.
Ya vas carnal,
pero no vale la pena, te juego hasta mi melena hijo,
que esa chava volverá.
“Ya vas carnal”, Gerardo Reyes.
Twitter: @gmomtz
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Publicado el 17/09/2014 en www.antenasanluis.mx
http://antenasanluis.mx/hablemos-de-como-hablamos-iv/
miércoles, 10 de septiembre de 2014
Más si osare un íntimo enemigo
Nuestro México es una nación joven: la próxima semana cumplirá apenas 204 años. Antes fue el Virreinato de la Nueva España y, previo a ello, el Imperio Azteca, con sus respectivos reinos anexos y pueblos subyugados.
Nuestra generación creció con actos cívicos llenos de discursos románticos y grandilocuentes (bonita palabra, ¿no creen) acerca de una patria perfecta y sempiterna (hoy si tenía el diccionario a la mano, jajaja). Sin embargo, si revisamos un poco la historia del hombre, nos daremos cuenta que los conceptos de nación, país y patria son relativos y temporales. Para muestra basta un botón, y como hoy amanecí generoso, les voy a compartir dos:
- El Imperio Romano tuvo presencia en la historia humana por más de 1000 años. La caída de Constantinopla, en 1453, puso fin a la patria por la que miles de personas transitaron. Seguramente muchos de ellos nacieron y murieron creyendo que sería una nación eterna.
- El Imperio Otomano prevaleció por más de 600 años, llegando a su fin con la Primera Guerra Mundial. Miles de personas que hoy día viven en países como Turquía, Túnez, Emiratos Árabes, Egipto, Líbano, Kuwait entre otros, son descendientes de ciudadanos de este imperio. Sus ancestros llamaban patria a este imperio, como ellos hoy denominan al país en el que habitan.
Hoy nuestro México sufre y llora, no por el extraño (extranjero) enemigo que ose profanar nuestro suelo, como menciona nuestro Himno Nacional. Nuestro México sufre por un enemigo interno, casi íntimo. Es un cáncer que habita entre nosotros y quiere arrebatarnos nuestra paz y seguridad. No cerremos los ojos, no pequemos de ingenuos: este cáncer es una amenaza real para nuestro país tal y como lo conocemos. Hoy más que nunca, nuestro país requiere ciudadanos honestos, responsables, rectos; mexicanos que en su hacer cotidiano respeten los lugares de estacionamiento, digan NO a las mordidas, manejen dando preferencia al peatón; ciudadanos que no saquen ventaja de su cargo público, que voten con inteligencia y sensatez y hagan valer su voto; mexicanos que quieran preservar y hacer durar esta nación para ellos, sus hijos y sus nietos. Me gusta esta patria. No quiero otra.
¡Viva México! ¡Viva México! ¡Viva México! Salud.
De verso en verso: Mi tierra.
Mi tierra que vibra
como una guitarra
que canta y que grita
con güiro y con arpa.
Mi tierra que sabe
a mole y a salsa
pozole y tortilla
frijoles y habas.
Mi tierra está llena
de espíritu y raza
de gente valiente
que sueña y alcanza.
Mi tierra es mi gente
mis padres, mi casa,
mi lengua, mi fe,
mis hijos, mi patria.
La nota musical:
Salvador Flores Rivera, mejor conocido como Chava Flores, compuso más de 200 temas. La mayoría de ellos retratan de forma magistral nuestra cultura, nuestra “mexicanidad”. Hoy estas canciones son documentos históricos del México que nos forjó. En una de sus más célebres composiciones, Chava Flores nos muestra como utilizar “Masiosare” como nombre propio, era ya motivo de risa hace casi 60 años.
Cuando yo tenía tus años ya había nacido Piedad,
Holocausto, Justiniano, Masiosare y Nicolás;
la menor de las Gutiérrez con cien vueltas se casó…
y esta Céfira no sale por más vueltas que le doy.
¡Vámonos al parque Céfira, para ver si encuentras cónyuge!
¡Vámonos al parque Céfira, yo te llevo y tú respóndeme!
Las muchachas por allá, los muchachos por acá
y sentados en las bancas los papás y las mamás.
Las muchachas por allá, los muchachos por acá,
y la banda de mi pueblo toca y toca a todo dar.
“Vámonos al Parque Céfira”, Chava Flores (1920-1987), grabada c. 1955
Twitter: @gmomtz
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Publicado el 10/09/2014 en www.antenasanluis.mx
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