miércoles, 27 de enero de 2016

La Guerra de las Galaxias (II)


La Guerra de las Galaxias (II)

 

En 1999, después de 16 años del estreno del Episodio VI: “El Regreso del Jedi”, se estrenó la primera cinta de la trilogía-precuela de Star Wars. Al igual que sucedió en el pasado diciembre, las expectativas eran enormes y las dudas abundaban en la mente de todos nosotros pobres espectadores: ¿Cómo surgió el Imperio? ¿Cómo es que Darth Vader fue seducido por el lado oscuro de la fuerza? ¿Quién era la madre de Luke y Leia? ¿Por qué no hay más Jedis? ¿Cómo hacían los Troppers para ir al baño? ¿Cómo le cambiaban el aceite a C3P0?

 

Antes de seguir adelante, quiero aclarar que nunca he sido ni pretendo ser crítico o columnista de cine: es un hecho que no cuento ni con la experiencia ni con la preparación para serlo (aunque muchos de los que ostentan el título y escriben al respecto tampoco cubren estos requisitos). Simplemente soy un fan de la historia y los personajes, medianamente enterado y documentado en el asunto. Así es que todo lo que aquí les platico es desde la perspectiva de un fan. Volviendo al tema, hoy voy a comentarles sobre las cosas que más me gustaron y menos me gustaron de la trilogía-precuela: Episodio I, II y III.

 

Lo que si me gustó:

1. Ver a Jedis y a Siths en plenitud de facultades. La trilogía original solamente nos permitió conocer a dos Jedis ancianos y uno de ellos nunca empuñó el sable. Luke estuvo en entrenamiento toda la trilogía y solamente se convirtió en Jedi al final del Episodio VI. Darth Vader, aún y siendo un villano emblemático, dejaba mucho que desear en las escenas de acción. Ver duelos con representantes de ambas bandos y de diferentes especies era justo lo que esperaba.

2. Jango Fett en acción. La trilogía original convirtió a Boba Fett en un icono de la saga, a pesar de que no sumó ni 20 minutos en escena entre las tres películas. Siendo humano, era imposible mostrarlo en acción en la precuela, pues bajo esa línea de tiempo sería solo un niño. Así pues llegó su “padre” Jango Fett a llenar ese vacío. No sólo pudimos verlo en plena acción en lucha cuerpo a cuerpo, sino además en persecución espacial dentro de su legendaria nave Slave I. Jugada Maestra.

3. Batallas. Excepto por la batalla en Naboo (donde participa Jar Jar Binks) que podemos borrar de nuestras mentes y del Episodio I, la precuela nos regala una colección de batallas espectaculares de todo tipo, por supuesto logradas gracias al desarrollo de la tecnología.

4. Mace Windu, Qui-Gon Jinn y Obi-Wan Kenobi. Se nota que no escatimaron en la nómina. Y por supuesto, con actores de este calibre, cualquier guión se vuelve memorable. Si hay que pensar en más personajes Jedis para la nueva trilogía, por favor avísen a los productores y directores de Disney que no inventen cosas. La fórmula ya está hecha: Contraten buenos actores y díganles que interpreten un tercio de caballeros, un tercio de superhéroes y un tercio de sabios.

 

Lo que no me gustó:

1. Jar Jar Binks. Un personaje pensado para causar risa y que terminó causando lástima. Espero que nunca, nunca, nunca, NUNCA exista un “creativo” que tenga la mala idea de revivirlo. Rara combinación de Goofy (Tribilín para los de mi generación), Kermit (la Rana René) y El Chavo del Ocho.

2. Un R2D2 demasiado renovado. Si tenía todos esos accesorios tan chidos, chéveres, prácticos, ¿por qué nunca los utilizó en la trilogía original? Ahora resulta que podía volar, arrojar aceite, avanzar a más de 5 km por hora, proyectar en HD y enfrentarse a todo tipo de enemigos humanos, alienígenas y robóticos. El R2D2 que conocimos nunca pasó de echar silbiditos, caminar de un lado a otro con una charola en la cabeza, lanzar un sable láser al aire, coquetear con la computadora de la Estrella de la Muerte y tener incorporado un proyector de acetatos y otro de cuerpos opacos. ¿En qué momento involucionó? La continuidad perdió la batalla contra los encargados de efectos especiales.

3. Padme y su doble personalidad. Por un lado, la Reina y más tarde Senadora Amidala se muestra como un personaje inteligente, audaz, independiente, capaz de encabezar un asalto al Palacio Real de Naboo y de vencer por sí sola a una bestia en Geonosis, y con la sagacidad para participar al más alto nivel de la política de la galaxia. Por otro lado, de pronto se vuelve excesivamente femenina, rayando en debilidad y dependencia de ser protegida, además de dejarse llevar por las emociones del momento enamorándose de una persona claramente inestable e inmadura (¡Zas! Hubiera estudiado Psicología). Es un personaje con luces y sombras para el espectador, lejos de presentar competencia a su hija, la muy querida Princesa Leia. Es, por todo ello, un personaje complejo, y no solo por ser mujer (reclamos en inbox en 3, 2, 1…).

4. La madre de Leia y Luke. No es justo. Nos deben una explicación. Toda la precuela guarda cierto sentido con la trilogía original, excepto por una escena en el último tercio del Episodio VI. Ahí, en la Luna de Endor, Luke y Leia descubren que son hermanos, y ante el cuestionamiento de Luke, Leia le confirma que ella si recuerda a su madre, y que la recuerda como una persona triste. Inconsistencia explicable, pero inconsistencia al fin.

Buen día, buena semana, buena vida. ¡Salud!

 

 
 

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Publicado el 27/01/2016 en: www.antenasanluis.mx
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miércoles, 13 de enero de 2016

La Guerra de las Galaxias (I)


La Guerra de las Galaxias (I)


En 1983 se estrenó el Episodio VI de Star Wars, en aquel entonces solamente conocida como “El Regreso del Jedi” (Return of the Jedi), cerrando así la trilogía original, que pésele a quien le pese, definitivamente tuvo un impacto importante para toda mi generación, y al menos una arriba y una abajo.

Si bien el Episodio VI cerró varios círculos en la trama, muchos otros quedaron abiertos en la mente de nosotros pobres espectadores. Entre otros me vienen a la mente los siguientes:

- ¿Cuál es el origen de Yoda? ¿De qué planeta es? ¿Por qué no hay más como él?

- Si bien el Emperador había muerto, ¿qué pasó con el Ejército Imperial y toda la cadena de mando? ¿Acaso se rindieron sin luchar? ¿No hubo nadie para tomar el control y tratar de coronarse Emperador?

- ¿Qué fue de Luke Skywalker? ¿Se acabaron los Jedi con él? ¿Entrenó a alguien más en el uso de la fuerza?

- ¿Qué fue del resto de la Alianza Rebelde? ¿A qué se dedicaron? ¿Regresó Chewbacca al contrabando? ¿Lando retomó la administración de la Ciudad de las Nubes? ¿El Almirante Ackbar abrió un restaurante de mariscos? ¿C3P0 salió del closet?

- ¿Qué fue del romance de Leia y Han? ¿Se casaron? ¿Alguna vez volvió a usar el vestido que le obligó a usar Jabba The Hut?

Con el paso del tiempo los fans nos fuimos haciendo a la idea de que no tendríamos más aventuras de estos personajes en la pantalla grande. Por favor, los más jóvenes traten de comprendernos: desde 1983 en que se estrenó el Episodio VI hasta 1997, que se lanzó la edición por el XX aniversario del estreno del Episodio IV, no hubo nada en el cine para saciar nuestra curiosidad. Tuvimos que vivir de migajas, por así decirlo: se publicaron algunos cómics, se hicieron algunas películas paralelas, por cierto muy malas; y se lanzaron al mercado cientos de libros. Si, cientos. Muchos narraban el pasado lejano del universo de Star Wars, muchos tocaban historias paralelas, y los menos daban continuidad a los personajes originales.

De todo ello, les comparto un pequeño resumen de lo que por muchos años fue la historia de Star Wars post Episodio VI. No se preocupen. No hay spoilers. El Episodio VII nos dejó claro que Disney ha decidido alejarse de esta línea de tiempo y crear la suya propia:

- Efectivamente el Imperio es demasiado fuerte para caer definitivamente con la muerte de Palpatine. Gracias al triunfo de la Alianza Rebelde, surge la Nueva República para enfrentar los restos del Imperio por el control de la Galaxia.

- Leia y Han finalmente se casan y tienen 3 hijos: los gemelos Jaina y Jacen, y el menor llamado Anakin Solo. Obviamente, La Fuerza está presente en todos ellos. Han Solo vive muchos años, pero sufre cuando su querido amigo Chewbacca  muere salvando a su hijo Anakin Solo, que a la postre muere también. Por otro lado, y como la genética no se puede negar, Jacen Solo se convierte en Sith Lord y cambia su nombre a Darth Caedus. Hasta aquí todo parece un mal episodio de “La Rosa de Guadalupe” (¿hay alguno bueno?). Pero para cerrar, y no perder la tradición familiar, la única manera de restablecer el equilibrio en La Fuerza es que sea vencido por su hermana gemela Jaina, la cual cumple con esta misión.

- Luke Skywalker, después de reponerse del impacto de haber besado a su hermana, pone fin a siglos de celibato entre los caballeros Jedi. Enfrenta a Mara Jade, fiel seguidora del Emperador Palpatine pero que, gracias a la influencia de Luke, se convierte en una Maestra Jedi. En términos de Star Wars, Mara Jade fue seducida por el lado luminoso de La Fuerza… y también por Luke. De tanta seducción, terminan casándose y tienen un hijo al que llaman Ben Skywalker. Mara Jade muere a manos de su sobrino Jacen… vaya familia.

En fin. Aún queda mucho que hablar del universo de Star Wars. Seguiremos con ello próximamente. ¡Salud!
 
 

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Publicado el 13/01/2016 en: www.antenasanluis.mx

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miércoles, 30 de diciembre de 2015

Doce Campanadas para terminar el 2015


Doce Campanadas para terminar el 2015


Estamos a unas cuantas horas de terminar el 2015, y aunque lo usual sería hacer un recuento de eventos y experiencias, en esta ocasión he preparado un sencillo regalo de fin de año. Invirtiendo varias horas de dedicado y minucioso estudio, hice una recopilación con las más profundas reflexiones de conocidos y populares pensadores. Todas ellas me han acompañado en diferentes momentos de la vida, y estoy seguro que tu también las has oído alguna vez, aunque al principio te cueste trabajo recordarlas. En caso de que no las reconozcas, al final puedes encontrar la fuente de cada lección de vida, por si quieres profundizar en los textos originales. Va pues este sencillo regalo con mucho afecto: Doce pensamientos en doce campanadas. Que haya vida y que haya amor para ti y para los tuyos. ¡Salud!
 

1. “Los caminos de la vida no son como yo pensaba, como los imaginaba, no son como yo creía”

Hoy vivo donde menos pensé que viviría, y trabajo donde nunca imaginé que lo haría. Hay que tener sueños, planes y proyectos, pero también hay que estar abiertos a las oportunidades, porque al Creador le gusta abrir caminos donde y cuando menos lo esperas.


2. “Lo que un día fue no será”

No te aferres. Déjalo ir. Si tiene que llegar, llegará. Si no, vendrá algo mejor. O cómo se dice por ahí: cuando te toca, aunque te quites; y cuando no, aunque te pongas.


3. “Sé que aún me queda una oportunidad, sé que aún no es tarde para recapacitar”

¿Algo que arreglar? ¿Alguna disculpa que pedir? ¿Alguna llamada por hacer? ¿Algún abrazo que dar? ¿Por qué no dejas de leer y lo haces? Aquí te espero. El texto no va a ningún lado.
 

4. “Que cambie todo pero no el amor, nuestra familia es más importante, ya lo sé. Y la debemos proteger y volver a tejer”

Si tienes una familia que es cómplice, un poco desordenada, que acepta a todos como son, incluyendo a los nuevos miembros, siéntete afortunado. Si además saben reírse unos de otros y unos con otros, y a la menor provocación empiezan a jugar o cantar, si están al pendiente unos de otros siempre, aun de los que están lejos, siéntete bendecido.
 

5. “Los demás podrán tener lo que quieran, pero jamás tendrán lo que tengo yo”

No te compares con nadie más que contigo mismo. ¿Eres un mejor tú? Bien logrado. ¿Estás en camino de hacerlo? No desistas. ¿Te quedaste a deber? Pues a darle… para atrás ni para tomar vuelo.
 

6. “Sólo si diste algo, algo podrás recibir, y el amor que esperas sólo, sólo depende de ti”

En el plano humano, nadie cosecha lo que no siembra, ni sabe cuando cosechará lo sembrado. Así es que, a dar, a sembrar y a silbar una melodía mientras lo haces. Tarde o temprano todo regresa multiplicado.
 

7. “Son aquellas pequeñas cosas que nos dejó un tiempo de rosas, en un rincón, en un papel o en un cajón”

Mira a tu alrededor, abre los ojos, déjate sorprender. La cosa es querer ver, diría un amigo mío. Ahí en los pequeños detalles se construyen los recuerdos y se esconde la felicidad.


8. “Deja el rencor para otro tiempo y echa tu barca a navegar”

Quítate ese horrendo lastre del rencor, no ganas nada guardándolo. Si lo dejas ahí, se va a enquistar y va a crecer. Mientras te preocupas por el lastre, estás perdiendo de vista el paisaje del viaje.
 

9. “Y ya verás, las sombras que aquí estuvieron no estarán. Y ya verás, que no necesitaremos nada más. Y dale alegría, alegría a mi corazón: Es lo único que te pido al menos hoy”

Escribo siempre con la ilusión de sembrar un pensamiento positivo o al menos lograr arrancarte una sonrisa de vez en cuando. Deseo que sonrías mucho todos los días, tanto así que, cuando seas abuelo o abuela cada una de tus arrugas sea motivo de orgullo porque representan alegres recuerdos.
 

10. “Saber que se puede, querer que se pueda, quitarse los miedos, sacarlos afuera”

¿Por qué no te animaste a hacerlo? ¿Cómo sabes que no se puede? ¿Por qué crees que no se puede? ¡Échale! ¡No te quedes con las ganas!

¿Ya lo intentaste? ¿Y sólo porque no salió a la primera tiras la toalla? ¡Échale! ¡Venga el segundo round!

 
11. “Óyelo, escúchalo, te está buscando amigo. Óyelo, escúchalo, te está buscando a ti.”

Eso, eso, eso, eso. Abre tu alma, tu corazón. Soy testigo de esta verdad: nunca te deja, nunca te abandona, siempre está para ti.

 
12. “Siempre seguí la misma dirección, la difícil, la que usa el salmón"

¿Y quién dijo que era fácil? Hay que tupirle, hay que nadar contracorriente, hay que esforzarse, hay que vencerse a sí mismo, hay que poner de uno mismo toooodooos los días.
 

Fuentes:

 

1. “Los caminos de la vida”, La Tropa Vallenata, Álbum: Los Caminos de la Vida, 1996

2. “Lo que no fue no será”, José José, Álbum: Lo pasado pasado, 1978

3. “Con los años que me quedan”, Gloria Estefan, Álbum: Mi Tierra, 1993

4. “La vida es un ratico”, Juanes, Álbum: La vida es un ratico, 2007

5. “Personajes”, Los Claxons, Álbum: Sin Ganga, 2006

6. “Por el resto”, Enanitos Verdes, Álbum: Habitaciones Extrañas, 1987

7. “Aquellas pequeñas cosas”, Joan Manuel Serrat, Álbum: Mediterráneo, 1971

8. “Vive”, Napoleón, Álbum: Vive, 1976

9. “Y dale alegría a mi corazón”, Fito Páez, Álbum: Tercer Mundo, 1990

10. “Color Esperanza”, Diego Torres, Álbum: Un mundo diferente, 2001

11. “Óyelo, Escúchalo”, El Chavo, Álbum: ¡No contaban con mi astucia!, 1976

12. “El Salmón”, Andrés Calamaro, Álbum: El Salmón, 2000

 


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Publicado el 30/12/2015 en: www.antenasanluis.mx


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miércoles, 23 de diciembre de 2015

¿A qué te sabe la Navidad?


¿A qué te sabe la Navidad?

 
A mí me sabe a regreso. Hace ya unos cuantos años salí de mi ciudad natal. Por eso, Navidad me sabe a las calles de mi infancia, a casa de mi mamá, a caminar por el centro. Sabe a frío seco en la sombra y a sol picante a la intemperie. Sabe a quitarse y ponerse el suéter al menos 4 veces a lo largo del día.  Sabe a panadería para las tortas del recalentado, a gorditas de horno en fin de semana, a enchiladas y chocolates que solo se encuentran aquí. Sabe a agua mineral. Pero mineral en serio, no gasificada. Y por supuesto, sabe a un buen whisky con esa agua.

Me sabe a tradiciones. A posada de verdad, con panderos para los niños y villancicos entre misterio y misterio. A caña, guayaba y mandarina, y luces de esas montadas en un alambre que cada año duran menos prendidas. A las tías que cuidan los peregrinos mientras pedimos posada porque los tienen que cargar los más pequeños de la casa. Me sabe a los de afuera y a los de adentro, que siempre agarran diferente tono para cantar la pedida de posada. Me sabe a ponche con fruta y tamales calientes.

Me sabe a recuerdos, a muchos recuerdos. A aquellos de niño cuando creía en la magia, y estaba seguro que algo llegaría para mí. Hoy sabe mucho a aquellos que ya se fueron, pero que nunca han dejado de estar. Sabe, por supuesto, a cambios, porque además de los que ya no están, las familias crecen y nuevos actores entran al escenario.

Pero sobretodo me sabe a encuentro: A abrazos, apretones de mano, a pláticas de sobremesa, a interrumpirnos unos a otros porque tenemos mucho que contarnos y poco tiempo para hacerlo.

¡Que bueno que nos invitaste a tu fiesta de cumpleaños Señor! Entre todos estos sabores no quiero dejar de felicitarte y darte gracias. Vamos pues, a saborear estos días y el encuentro contigo y con nuestra gente. ¡Salud!

 

De verso en verso: Siempre Tú

Siempre Tú, nos cambias la jugada,
siempre Tú, volteas la última carta.

Para mostrar tu poderío
pusiste un Rey dentro de un niño

Para salvar nuestro destino
en prenda diste tú único Hijo.

Siempre Tú, palabra en el silencio.
Siempre Tú, silencio que retumba.

 
 
La nota musical.

Algunas personas me preguntan porque sigo guardando mis canciones en mi iPod. La respuesta es sencilla: muchas de mis canciones favoritas son poco comunes, poco populares, muy viejas, muy locales o una combinación de todo eso. Por lo tanto, no están disponibles en los servicios en línea. Este es el caso de una de mis favoritas que hoy les comparto:

Que la mesa reúna ilusiones
y detalles de un mismo vivir.
El sabor del encuentro y la fiesta
crecerá como masa de pan.

Las fuerzas se rehacen en la mesa
se olvidan los silencios sin razón
se escucha una nueva palabra
con la mirada en torno al pan
en torno a Él.

"En torno al pan", Kairoi, c. 1980


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Publicado el 23/12/2015 en: www.antenasanluis.mx


 
 
 

 

miércoles, 2 de diciembre de 2015

En defensa del Trinomio Cuadrado Perfecto


En defensa del Trinomio Cuadrado Perfecto

El Trinomio Cuadrado Perfecto, mejor conocido como TCP, es el resultado de elevar un binomio al cuadrado. En mis tiempos de estudiante de secundaria, era el primero en la lista de los famosísimos “productos notables”, y en ese entonces, el maestro nos obligaba a memorizar y a recitar el “modelo” cada vez que elevábamos un binomio al cuadrado: “el cuadrado del primero más el doble producto del primero por el segundo más el cuadrado del segundo”. Hoy día, claro, no se dice memorizar y recitar, va en contra de los sanos principios pedagógicos. Hoy día se busca que el conocimiento semántico tenga puntos de enlace con el conocimiento procedimental mediante la aplicación de modelos comunes algebraicos… para que vean que si estudié.

Pues resulta que ya tiene un tiempo que me ha tocado ver en redes sociales una campaña denigrando al inocente TCP, situación que me parece una totalmente discriminatoria y llena de ingratitud. Acá mis argumentos en defensa en un indefenso:

Primero: Gracias a Dios, a los héroes que nos dieron Patria y a la democracia, nadie define nuestro futuro, trabajo o profesión cuando entramos a la secundaria. Imagínense si así fuera: “A ver tú, niño, que vas a ser abogado, ya no necesitas cursar biología”; “Tú, niña, que serás Química, ya no debes cursar Historia”; “Tú el grandote de allá, que va para guarura, ya no curses Civismo ni Español”; “Tú, el muchacho del copete, que vas a ser presidente, ya no lleves lectura, ni redacción, ni inglés… ni nada… mejor vete a recreo”; “Tú que vas para doctor, ya no curses caligrafía”. La secundaria nos regala una cultura general, conocimientos básicos que requerimos para enfrentar posibilidades. Si estás llegan a materializarse o no, depende de otros factores. Quien sabe si Rodolfo Neri hubiera llegado al espacio si hubiéramos decidido eliminar el TCP del programa de estudios.

Segundo: Aunque existen secundarias técnicas, su objetivo no es competir con las escuelas de artes y oficios. No todo lo que recibimos en la secundaria está diseñado para ser usado. Yo, por ejemplo, jamás he vuelto a disectar un ser vivo, ni a realizar una proyección isométrica de un prisma de base pentagonal. Mucho de lo que recibimos tenía por objetivo entrenar nuestra mente para procesos mentales superiores. Yo no oigo a Messi quejándose antes de un partido: “Un día más sin usar las sentadillas para meter un gol”, o a Paquiao antes de una pelea: “Un día más sin noquear a alguien brincando la cuerda”, o a Tom Brady: “Un día más sin levantar pesas para tirar un pase de touchdown” ¿Verdad que no? ¿Verdad que ahí si nos queda claro la importancia del entrenamiento, la repetición y la preparación? El uso del TCP entrena nuestra mente (¡agárrense!) en procesos mentales como análisis, síntesis, clasificación, generalización, priorización y secuenciación. El TCP es a los procesos mentales, como las sentadillas, lagartijas y abdominales para los deportistas. Así es que cuando te quejas de él, suenas como el futbolista que echó panza por confiarse de su “toque”.

Cierro esta defensa deseándoles que lean mucho, escuchen música a diario, y resuelvan algún problema de lógica o álgebra de vez en cuando. ¡Salud!



La nota musical.

Con nostalgia cierra una época en la vida de muchos mexicanos: se termina “En Familia con Chabelo”. Miles de papás enfiestados de sábado agradecieron por décadas su existencia. Hay quienes dicen que es el final de una época en la televisión mexicana. Hay otros dicen que sólo es el final de la primera temporada, que nos estamos preocupando de más. Jajaja.


En el patio grande
está la bandera,
le canté bien fuerte
para que me oyera.

Mi maestra me dio un beso a la salida
porque hice los palitos parejitos,
y me puso un garabato colorado
que parece que le gusta a mis papitos.


"Garabato Colorado", Chabelo.

 

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Publicado el 02/12/2015 en: www.antenasanluis.mx

 

 

miércoles, 25 de noviembre de 2015

Acción de Gracias


Acción de Gracias


Nuestros vecinos del norte festejan esta semana el famosísimo “Thanksgiving”, aunque para algunas damas wanabinescas resulta ser más famoso el “Black Friday”. En estos días llenos de eventos fríos, tristes y secos, donde la humanidad se cuestiona a si misma que hace falta para entender que somos una sola especie, me voy a permitir tomar prestada por hoy esta bonita costumbre de dedicar un día del año a dar gracias: Hay muchos días marcados de negro en el calendario. Propongámonos marcar de colores vivos todos esos días que nos trajeron lo que mañana será un buen recuerdo. Vamos pues.

Gracias por mi familia: la nuclear, la cercana, la lejana, la que adopté, la que me adoptó y los colados. Gracias por que es una familia donde abunda la salud (y el ¡Salud!), excepto, claro, por abundantes y explícitas deficiencias en la mesura y en la cordura, especialmente cuando se trata de festejar y compartir. Gracias porque, cuando no abunda la salud, abunda la oración, los abrazos y la palabra.

Gracias por mis amigos: los de hoy, los de ayer, los de siempre, los de aquí, los de allá. Gracias por los que tengo la oportunidad de abrazar de vez en cuando. Gracias por los no puedo abrazar pero me regalan un like en Facebook o una carita en Whatsapp de vez en cuando y aceptan con afecto los que yo les regalo. Gracias por los amigos que me promovieron a familia, y gracias por los que aceptaron la promoción que les ofrecí.

Gracias por todas las personas que se cruzaron (que pusiste, claro) en mi camino. Por las que me ayudaron y las que aceptaron mi mano, por las que me dieron el paso y las que me pusieron el pie, por las que me escucharon y las que me ofrecieron su consejo, por las que me enseñaron algo y por las que se llevaron algo bueno de mí de este encuentro. Seguro se cruzaron otras muchas y no nos supimos ver o escuchar: Gracias entonces porque nos queda mucho por hacer. Gracias porque todos ellos forman parte de mi historia, y yo de la de ellos.

Gracias por estos veinte años de caminar y vivir con la mujer de mis sueños. Gracias porque no es solo un sueño, sino una fantástica realidad, en la que hoy es la mujer de mi vida y la madre mis hijos. Gracias por mi princesa y su efervescencia multicolor, gracias por el guerrero de corazón noble y por el rebelde que ya tiene el carácter y solo le falta la causa. Gracias por brindarme el honor de portar con orgullo el título de padre y esposo.

Gracias Padre. ¡Salud!


La nota musical.

A mi gusta el color esperanza para llenar mi calendario. La humanidad sólo puede ser llamada así mientras mantenga viva la ingenuidad y la esperanza. Y no hablo solo de los niños: Ambas cualidades debe permanecer brillando en cada uno de nosotros.


Sé que las ventanas se pueden abrir,
cambiar el aire depende de ti,
te ayudará, vale la pena una vez más.

Saber que se puede
querer que se pueda
quitarse los miedos
sacarlos afuera
pintarse la cara
color esperanza
tentar al futuro
con el corazón.
 

"Color Esperanza", Diego Torres, Álbum: MTV Unplugged, 2004



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miércoles, 11 de noviembre de 2015

El papá del jugador


El papá del jugador

Estoy seguro que cuando el Creador se puso a repartir talentos a la humanidad, lo hizo con tal sabiduría que se aseguró de que todos tuvieran al menos uno y nadie tuviera todos. Con esa misma chispa divina (que a veces tiene un tono de humor negro), decidió una jugada maestra: a todos sin excepción nos regaló el libre albedrío. Usándolo sabiamente basta un talento divino para multiplicarlo a lo largo de la vida. Ignorándolo, ni una multitud de talentos no aprovechados te salva de terminar como diputado plurinominal dormido en sesión extraordinaria, es decir, como bueno para nada. Pues así las cosas, estoy seguro que a mí me tocaron dos o tres talentos. Dice mi mamá que son más, pero creo que los extravié en el kínder. Luego abundaremos en eso. El talento que definitivamente no me tocó, y de ello sobran evidencias, es la habilidad en los pies. Miren: no puedo marchar dignamente, bailar para mí es un esfuerzo sobrehumano y un evento cómico para los que me ven, y si llegamos a los deportes, el futbol es para mí como el trinomio cuadrado perfecto para un estudiante de gastronomía o derecho. Cuando de niño jugaba futbol siempre me escogían al último, aún después de escoger a las niñas y al perro. Permítanme ponerlo de este modo: En casa, el futbol es como el Espíritu Santo: sabemos que existe pero nadie lo ve. ¿De dónde entonces me resulta que el más pequeño de mis hijos ahora entrena varias veces por semana y juega en una liga infantil? ¿Qué consejos le voy a dar en los torneos y en sus juegos de los sábados? ¿Con qué sabiduría futbolística voy a poder iluminarlo para que se supere a si mismo y entrene con más ahínco cada día? ¿Con qué autoridad puedo aconsejarlo si ya desde ahora empieza a hacer movimientos que yo nunca pude ni podré hacer? ¿Cómo voy a lograr potenciar sus pequeños talentos pamboleros para que se desarrollen de manera adecuada? ¿Cómo voy a poder guiarlo para que se convierta en un jugador que se exija como profesional? ¿Cómo voy a lograr que mis compadres (sus padrinos) no lo contaminen con sus pasionales aficiones a equipos, equipillos y equipejos,  y más bien se limiten a apoyarlo y a aconsejarlo?

Es demasiada presión para mí. No voy a poder con ella. Me voy a resignar a ser un papá que permita que su hijo practique para estar sano, juegue para divertirse y disfrute haciendo equipo mientras es feliz en la cancha con sus amigos. ¡Salud!

 

De verso en verso (In memoriam Julieta)


Ya no hay dolor,
ya no hay temor,
vivo en la luz,
estoy con Dios.

 

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