miércoles, 23 de diciembre de 2015

¿A qué te sabe la Navidad?


¿A qué te sabe la Navidad?

 
A mí me sabe a regreso. Hace ya unos cuantos años salí de mi ciudad natal. Por eso, Navidad me sabe a las calles de mi infancia, a casa de mi mamá, a caminar por el centro. Sabe a frío seco en la sombra y a sol picante a la intemperie. Sabe a quitarse y ponerse el suéter al menos 4 veces a lo largo del día.  Sabe a panadería para las tortas del recalentado, a gorditas de horno en fin de semana, a enchiladas y chocolates que solo se encuentran aquí. Sabe a agua mineral. Pero mineral en serio, no gasificada. Y por supuesto, sabe a un buen whisky con esa agua.

Me sabe a tradiciones. A posada de verdad, con panderos para los niños y villancicos entre misterio y misterio. A caña, guayaba y mandarina, y luces de esas montadas en un alambre que cada año duran menos prendidas. A las tías que cuidan los peregrinos mientras pedimos posada porque los tienen que cargar los más pequeños de la casa. Me sabe a los de afuera y a los de adentro, que siempre agarran diferente tono para cantar la pedida de posada. Me sabe a ponche con fruta y tamales calientes.

Me sabe a recuerdos, a muchos recuerdos. A aquellos de niño cuando creía en la magia, y estaba seguro que algo llegaría para mí. Hoy sabe mucho a aquellos que ya se fueron, pero que nunca han dejado de estar. Sabe, por supuesto, a cambios, porque además de los que ya no están, las familias crecen y nuevos actores entran al escenario.

Pero sobretodo me sabe a encuentro: A abrazos, apretones de mano, a pláticas de sobremesa, a interrumpirnos unos a otros porque tenemos mucho que contarnos y poco tiempo para hacerlo.

¡Que bueno que nos invitaste a tu fiesta de cumpleaños Señor! Entre todos estos sabores no quiero dejar de felicitarte y darte gracias. Vamos pues, a saborear estos días y el encuentro contigo y con nuestra gente. ¡Salud!

 

De verso en verso: Siempre Tú

Siempre Tú, nos cambias la jugada,
siempre Tú, volteas la última carta.

Para mostrar tu poderío
pusiste un Rey dentro de un niño

Para salvar nuestro destino
en prenda diste tú único Hijo.

Siempre Tú, palabra en el silencio.
Siempre Tú, silencio que retumba.

 
 
La nota musical.

Algunas personas me preguntan porque sigo guardando mis canciones en mi iPod. La respuesta es sencilla: muchas de mis canciones favoritas son poco comunes, poco populares, muy viejas, muy locales o una combinación de todo eso. Por lo tanto, no están disponibles en los servicios en línea. Este es el caso de una de mis favoritas que hoy les comparto:

Que la mesa reúna ilusiones
y detalles de un mismo vivir.
El sabor del encuentro y la fiesta
crecerá como masa de pan.

Las fuerzas se rehacen en la mesa
se olvidan los silencios sin razón
se escucha una nueva palabra
con la mirada en torno al pan
en torno a Él.

"En torno al pan", Kairoi, c. 1980


Twitter: @gmomtz

 

Textos anteriores: http://columnamusicopoetayloco.blogspot.mx/

 
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Publicado el 23/12/2015 en: www.antenasanluis.mx


 
 
 

 

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