miércoles, 28 de enero de 2015

Aquí vamos de nuevo


Querido mío, querida mía: ¡Hola! ¿Cómo has estado? ¿Me extrañaste? ¿No? ¿Al menos me recuerdas? Soy tu Pepe Grillo personal, tu voz interior, tu personalísimo abogado del diablo. Entiendo que no me recuerdes después que prácticamente me amarraste y amordazaste un lejano día de diciembre del 2014, para finalmente dejarme abandonada en un rincón. Soy tu conciencia, no te hagas, bien que me conoces. Sabes que siempre estoy aquí aunque a veces con tanto ruido no me puedas escuchar. En fin, de vuelta al trabajo. Como parte de mi honrosa función (por favor lee bien, dice honrosa, no horrorosa) estoy obligada a recordarte que cerraste el 2014 con demasiada euforia y entusiasmo. Seguramente los romanos, célebres por sus interminables pachangas y bacanales, te hubieran levantado un altar o al menos solicitado una asesoría completa. No, no, no. No estoy criticando ni cuestionando tu excelente desempeño en el Maratón Guadalupe-Reyes. Me queda claro que cuando te propones algo, casi casi siempre lo cumples (especialmente si se trata de andar en la fiesta). Comprende: No me estoy quejando de me hayas ignorado casi ocho semanas. En mi papel de Conciencia Consciente, más bien me preocupa que pretendas tramitar tu reinscripción al susodicho Maratón desde ahora, y además que tu cabecita loca esté considerando inaugurar y patentar el Reyes-Guadalupe disque para “no perder el ritmo”, “darle continuidad a los objetivos alcanzados”, “consolidar los triunfos”, “perseguir nuevos horizontes” y no sé que tantos otros pretextos que te estás inventando. Querido mío, querida mía: ya estamos por terminar enero. Es momento de poner en orden la vida, la comida y el descanso. Sé que tú lo sabes, no quieras culparme a mí.

¿Qué pasó con tus propósitos de año nuevo? ¿Cómo la llevas? ¿Ya empezaste el ejercicio? Yo solo te recuerdo que quedaste con tus amigos de ir a ese evento en el segundo semestre. Además tienes que cuidarte, ya no estás tan joven. Mira tu cabello en el espejo… ya se te empezó a terminar el tóner… hay que ser realistas. Y, ¿ya hablaste con esa personita que me habías prometido? ¿Por qué no? ¿Cómo quieres que se arreglen las cosas si no le hablas? ¿O estás esperando un encuentro “casual”? Ja, ja, ja. Quédate sentado. No va a pasar. ¿Y lo de leer un poco más, cómo va? Acuérdate que los comics y las revistas de la estética no cuentan. No te hagas, tienes que ponerte a leer. Comienza por apagarle a la televisión. Seguro que, o te pones a leer o te quedas dormido para levantarte temprano a hacer ejercicio.

Querido mío, querida mía: sólo soy tú apuntando a un futuro mejor. No me calles, no me ignores. Salud.
 

La nota musical:

Algunas canciones pueden permanecer vigentes a pesar del paso de los años. ¿Será está una de ellas? Al menos su mensaje sí.

Chico tienes que cuidarte,
¿Cuánto crees que durarás así?
¿Cuánto crees que tu organismo podrá resistir?
Chico tienes que cuidarte,
¿Cuánto crees que durarás así?
¿Cuánto crees que tu organismo podrá resistir?

“Chico tienes que cuidarte”, Hombres G, Álbum: Voy a pasármelo bien, 1989

 

Twitter: @gmomtz
 

Textos anteriores: http://columnamusicopoetayloco.blogspot.mx/


---------------------------------------
Publicado el 28/01/2015 en
www.antenasanluis.mx
http://antenasanluis.mx/aqui-vamos-de-nuevo/

No hay comentarios.:

Publicar un comentario