viernes, 9 de octubre de 2015

Preguntando


Preguntando

¿Ya les conté que además de músico, poeta y loco también la hago de ingeniero? ¿No? Pues ahora ya saben. Ahí de vez de cuando me gusta ejercer en eso de resolver problemas, generar alternativas, establecer procesos de mejora continua y otras tantas actividades divertidas… para mí, claro. Me gusta analizar, desmenuzar y solucionar toda clase de problemas, con excepción de los de pareja, los del técnico de la selección nacional y los legales.

De todo lo anterior he aprendido, no siempre de la manera fácil, que un paso indispensable para resolver, solucionar o mejorar algo inicia teniendo claridad sobre lo que sucedió y las condiciones actuales del evento a analizar (¿verdad que sí sueno muy ingenieril?).

Ahí es donde entra el arte de la pregunta. Preguntar tiene su gracia, especialmente en el ámbito laboral. Si uno no pregunta adecuada y oportunamente puede fácilmente ser clasificado por los oyentes en categorías que van desde el ignorante hasta el chismoso. Peor aún: exceso de cuestionamientos o insistencia en los mismos y una junta de trabajo puede convertirse en un interrogatorio de CSI.

El buen amigo Sócrates, ya desde la antigua Grecia, desarrolló y utilizó la mayéutica. No se asusten… no es una nueva mala palabra para gritarle a la señora que se pasó el alto: “#@$& ¡Vieja Mayéutica!” Bueno, si quieres se la puedes gritar, y a ver como te va. Yo no me hago responsable. Regresando al tema, resulta que la mayéutica es un método socrático (¡ooobvio!) donde el maestro, mediante preguntas, busca lograr que el alumno llegue al conocimiento a través de sus propias conclusiones y no a través de un conocimiento enseñado o transmitido… ¡Wow! (Léase: ¡guau!)

Otro método interesante para la búsqueda de información fue inventado por Sakichi Toyoda, fundador de Toyota y se conoce en inglés como 5 Whys, que significa “Los 5 porqués”. El método se explica por sí solo: ante un evento, hay que preguntar al menos 5 veces “¿porqué?” para entender la causa raíz del mismo. Aunque se le atribuye al Sr. Toyoda, estoy seguro que mi madre lo conocía a la perfección. Es más, a mi madre le bastaban 4 preguntas y mirarme de frente: “¿Por qué llegas a estas horas? - Porque el carro ya no prendía… ¿Por qué ya no prendía el carro? - Porque se quedó sin gasolina… ¿Por qué se quedó sin gasolina? Porque me quedé sin dinero… ¿Por qué te quedaste sin dinero? Ay mamá… porque jugamos dominó y perdí…”

Sea cual sea el método, nunca olvidemos que la pregunta es como una lámpara: alumbramos aquí, alumbramos acá, alumbramos allá: no sabemos que vamos a encontrar donde alumbremos ¡Salud!

 

De verso en verso: Promesas
 

¿Cómo? pregunto yo.
¿Cuándo? cuestionas tú.
Juntos, me dices tú.
Siempre, afirmo yo.
 

La nota musical:

Y hablando de preguntas, hoy les traigo una canción de la autoría del músico cubano Ernesto Duarte Brito. Es una de esas favoritas a la que le sobran versiones e intérpretes. José José presentó su versión de ella en 1981, la cual sirvió de tema para la telenovela “Monte Calvario”.


¿Cómo fue?,
no se decirte cómo fue,
no se explicarme que pasó
pero de ti me enamoré.

Fue una luz
que iluminó todo mi ser
tu risa como un manantial
llenó mi vida de inquietud.
 

"¿Cómo fue?", José José, Álbum: Romántico, 1981
 

Twitter: @gmomtz

 



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