miércoles, 22 de julio de 2015

No cambiaría nada


No cambiaría nada


Esta semana cumplo veinte años compartiendo la vida con la dueña de mis quincenas (y de mi corazón). En todo este tiempo hemos acumulado una maravillosa colección de recuerdos que tienen como escenario nuestro San Luis Potosí, la cálida Celaya y el menos cálido Metepec (pero esto es solamente por el clima, no por su gente). Estas tres provincias de México han sido nuestro hogar y en ellas hemos crecido como personas, como pareja, como padres y como familia. En estos veinte años he reforzado mi convicción de que Dios existe y nos ama sin medida. A mí me ha dado tres evidencias contundentes e irrefutables. La primera es mi familia: me ha regalado lazos de sangre con gente buena, un poco dicharachera y pronta para la fiesta, pero buena al fin; además de otros lazos con familia elegida por el corazón, también gente buena, desordenada y estruendosa, pero buena también. La segunda evidencia es las personas con las que me ha rodeado: compañeros de escuela, colegas de trabajo, vecinos, padres de familia de compañeros de mis hijos y un largo etcétera. No concibo cómo es que tantas personas valiosas hayan sido puestas en mi camino siempre y en todo lugar, y más aún, que muchas de ellas me hayan honrado con su amistad. Esto está más allá de la suerte y de las coincidencias: es una mano divina. Espero corresponderles como se merecen. La tercera evidencia, y la más importante por el festejo de esta semana, es ella, mi compañera de vida y madre de mis hijos. No cabe duda: o hice algo muy bueno en una vida anterior o algo muy bueno tengo que hacer en esta para saldar la cuenta con el Creador. No hay más. Vamos por los siguientes veinte, y de ahí hasta que Él diga. Salud.

 

De verso en verso y Nota Musical: No cambiaría nada
 

Hoy les comparto unos versos que ya no son míos, son de ella; y que luego se hicieron canción, que ya tampoco es mía, porque también se la regalé. Esta canción no la van a encontrar en ningún lado porque no ha sido grabada todavía. Pero si nos encontramos y nos saludamos (del verbo ¡Salud!), igual y la cantamos.

 

Si yo pudiera regresar el tiempo
volvería a besarte en aquel momento,
tomaría tu mano otra vez inquieto,
tal como aquel día, todo fue perfecto.

Si yo pudiera regresar el tiempo
te diría en silencio cuanto es que te quiero,
igual que aquel día que elegimos juntos
sellar nuestras vidas con un sí y un beso.

Si yo pudiera regresar el tiempo
no movería ninguno de nuestros momentos,
si bien es que ha habido valles y desiertos
a ellos debemos que fuimos creciendo.

Y es que si hoy estamos en este momento
es que en el camino fuimos aprendiendo.
No cambiaría nada a este viaje intenso
pues yendo contigo, me siento completo.
 

Twitter: @gmomtz

 

Textos anteriores: http://columnamusicopoetayloco.blogspot.mx/

 
---------------------------------------
Publicado el 22/07/2015 en
www.antenasanluis.mx
 



 
 

 

miércoles, 8 de julio de 2015

Huevos con Jamón


Huevos con jamón

 
Hace mucho, mucho tiempo, en una galaxia muy, muy lejana escuché la analogía de los huevos con jamón y el trabajo en equipo. Es una buena historia siempre que se quiere reflexionar sobre el compromiso, seguimiento, participación y tantas otras buenas costumbres y deseos del trabajo en equipo. ¿No la han escuchado? ¿En serio? No se preocupen. Es muy breve y muy sencilla, yo se las platico: Resulta que esta analogía se utiliza para explicar la diferencia entre participación y compromiso, ya que cuando preparas unos huevos con jamón la gallina participa, pero el cerdo se compromete. Simple, ¿no? Se explica por sí sola. Y ya en el contexto de un trabajo en equipo, pues se pide a los participantes que se comprometan con el proceso y con el resultado y no sean solamente gallinas que se limiten a echarle h…ganas.

Si bien esa analogía es útil y puede motivar y generar una línea de pensamiento positivo, últimamente me gusta más la que habla de las tijeras, que es tan simple  que consta de una pregunta y una respuesta: ¿Cuál de las dos hojas de unas tijeras es la que corta el papel? Respuesta: Las dos. De hecho con una sola sería difícil cortar, o al menos cortar bien. Y entonces, la participación de la gallina y el compromiso del heroico puerco sacrificado en el logro de la tarea, quedan opacados por la corresponsabilidad de las tijeras, que requiere que todos los participantes cumplan en tres dimensiones y con la misma intensidad: participación, compromiso y responsabilidad.

Por favor, ahora que entendiste estas analogías, no vayas a andar en el trabajo, por la calle y mucho menos en la casa señalando personas: “Ese es un puerco hecho y derecho”, “Tu vecina de escritorio es una gallina culeca”, “Querida, tus tijeras están bien afiladas”, “Jefe: es usted un puerco ejemplar”, etc. Te pido que no hagas esto primero por tu seguridad personal, pero más importante porque todas estas reflexiones tienen sentido solamente cuando las hacemos sobre nosotros mismos y nuestro actuar en relación con los demás. Así es que, en un momento de silencio, pregúntate como eres como ciudadano, en tu trabajo, con tus amigos y con tu pareja: ¿gallina, puerco o tijera? Salud.

 

 

De verso en verso: Las tijeras

 

No voy sola.
No estás sola.
Si vamos,
vamos juntas.

Si estamos,
somos dos,
siempre siendo
unas…

 

La nota musical:

Y siguiendo la idea de las tijeras, además de sincronía y corresponsabilidad (hoy si desempolvé el diccionario), no se podría hacer un corte preciso a menos que ambas partes estén dispuestas a ceder un poco, a permitir que la otra hoja, aún siendo afilada, pase cerca, muy cerca de la otra y viceversa.

 

Déjame entrar en tu miedo
Déjame ser tu confianza
Déjame ser la balanza que equilibra tus angustias.
Déjame ser tu guarida frente al mar
Déjame ser la tristeza que se va
Déjame ser la alegría que ponga luz a tu vida.
Quisiera que te lleves de mi vida lo mejor
la brisa que te acaricia esa me la guardo yo.

"Déjame Estar", Diego Torres, Álbum: MTV Unplugged Diego Torres, 2004

 

Twitter: @gmomtz

 

Textos anteriores: http://columnamusicopoetayloco.blogspot.mx/

 
---------------------------------------
Publicado el 08/07/2015 en
www.antenasanluis.mx
 



 

 

Proyecto de Investigación


El universo encierra cientos de misterios. Algunos seguramente nunca serán resueltos, y otros tomarán décadas de investigación para encontrar una respuesta o al menos una pista de su solución. Con tantas cosas por saber, aprender y descubrir me gustaría que algún investigador hiciera un espacio en su apretada agenda para tratar temas del diario, preocupaciones del ciudadano de a pie. A mi me parecen importantes, espero que a ti también.

El primer tema de investigación consiste en lo siguiente: cuando voy a algún supermercado o centro comercial me pregunto por qué a los comerciantes les encanta utilizar el "ya merito" para fijar sus precios: ¿Por qué venden algo en $99 y no en $100? ¿Qué ganan marcando algo en $999.90? ¿Por qué no de una vez cobrar $1,000? ¿Cual es el objetivo? Mi limitado sentido común (muuuuy limitado según mi compañera de vida) me dice que tener precios cerrados ($10, $50, etc.) tiene beneficios: se simplifican las transacciones, la logística para tener "cambio" o "vuelto" es más simple, puedes llevar fácilmente la cuenta mental de tus compras, etc. Es más, se gasta menos tinta en escribir unos y ceros que nueves. Entonces, ¿por qué lo hacen? (Música de fondo misteriosa y profunda, tipo Jaime Maussan cuando afirma que ya mero vienen, que ya mero llegan, que ya están aquí).

El segundo tema que propongo tiene que ver con los procesos mentales femeninos. Estoy convencido que hay una barrera mental para la comprensión del sistema monetario en la mente de las mujeres. Un par de ejemplos: desde que estaba en primaria entendí perfectamente el concepto de "redondear", al igual que todos los niños que han circulado por el Sistema Educativo Mexicano. Es de todos sabido si tienes 6.5 o más en el examen “sube" a 7. Por el contrario, 6.4 y menor "baja" a 6. Obviamente una décima podía representar la gran diferencia el día que llevabas la boleta a la casa, y por eso la perseguías a como diera lugar. Es un sistema simple, sencillo y práctico: 8.7 “sube” a 9, 8.3 “baja” a 8 y así sucesivamente. Lo curioso es que este método no logra fijarse en la corteza cerebral femenina. De pronto ven unos zapatos que cuestan $1,499 y te dicen “están a muy buen precio, cuestan como $1,400” ¡Zas! ¿Se fijan? Es curiosísimo. Otro ejemplo es cuándo te dicen: “¿Me prestas dinero?” Y resulta que “prestar” para ti implica que va a regresar, pero aparentemente esa palabra significa “donar” para las mujeres, especialmente si pertenece a tu familia. Rarísimo el caso. (Otra vez fondo musical).

Espero que algún día alguna dependencia de investigación nos brinde luz ante estos temas tan escabrosos. Salud.


La nota musical:

Una canción compuesta con un propósito pedagógico, precisamente para explicar el tema del redondeo. El autor no supo ni cómo ni a que hora tan noble fin se desvió para terminar siendo una canción sin sentido, de alto contenido bailable y que se te queda pegada por horas y horas aunque la trates de olvidar.

 
Yo tengo una bolita que me sube y me baja
¡ay! que me sube y me baja
Yo tengo una bolita que me sube y me baja
¡ay! que me sube y me baja
Sube, sube, sube que sube ¡Ay, ay, ay!
Sube la bolita y sube la bolita ¡Ay, ay, ay!
Me sube, me sube, me sube y me sube ¡Ay, ay, ay!
Sube la bolita y sube la bolita. 

"Banana", Garibaldi, Álbum: Que te la pongo, 1990


Twitter: @gmomtz
 





---------------------------------------
Publicado el 18/06/2015 en
www.antenasanluis.mx
 



 


 


jueves, 18 de junio de 2015

Hoy tengo que decirte papá

 
Soy papá de tres hijos, y lo he sido por casi 20 años, edad que está por cumplir mi princesa musical. Los "bronto-hermanos" tienen 15 y 9 respectivamente. Amparándome en estas credenciales, puedo presumir que tengo un poquito de experiencia en esto de la paternidad. Conste que nunca dije que sea un buen padre... Solo dije que tenía experiencia. Estoy seguro que he tenido aciertos y errores, pero ya serán mis retoños los responsables de evaluarme después.
Hay tres ideas que el camino me ha enseñado en estas dos décadas de paternidad. No pretendo que sean máximas, principios o reglas: considéralos simplemente consejos de amigos entre copas, es decir, sinceros, directos y gratuitos.
Primero: Nuestros hijos están en préstamo. Como tú y como yo un día decidimos hacer nuestra vida fuera de la casa paterna, así lo harán ellos eventualmente. Y entonces, si Dios así lo quiere, estaremos otra vez solos los dos, mamá y papá. Desde hoy asegúrate que la pareja exista siempre en independencia de los hijos. No hay que sentirnos culpables de darnos tiempo para vivir nuestra relación. Al contrario: así les damos ejemplo de cómo construir sus relaciones.
Segundo: El tiempo de calidad como sustitución de la cantidad es una falacia. Nada sustituye tu presencia. Con nada puedes reponer los días que no acuestas a tus hijos o que no cenas con ellos. Mide con sabiduría lo que dejas y lo que ganas: no siempre vale la pena. En serio: Yo lo aprendí de la manera difícil. Si solo me vas a creer una cosa, que sea esta.
Tercero: Nuestros hijos son seres humanos. Por tanto, pueden equivocarse, y como tú y como yo, tomarán sus propias decisiones. No eres responsable de construirles la vida, sino de brindarles todas las herramientas para decidir adecuadamente. Al final, lo importante es que sean felices, en la manera en que ellos lo decidan.
Papá: soy feliz. Mis hermanos también. Descansa en paz. Salud.
PD. Una última nota para los que están a punto de ser papás. De todos los consejos que me dieron antes de ser papá, solo uno fue realmente útil y aquí te lo comparto: Duerme TODO lo que puedas, después nunca vuelve a ser lo mismo. Ni siquiera veinte años después.

De verso en verso:
Te miro corriendo libre
como cuando aprendías a andar.
Como entonces hoy me aterra
que te puedas tropezar.
Al caerte siendo niño
buscabas volver a mí,
anidado entre mis brazos
tú volvías a ser feliz.
Si hoy día tu te tropiezas
aquí sigo para ti:
igual abriré mis brazos
para que vengas a mí.

La nota musical:
Una canción compuesta y cantada desde el corazón de un padre. Si eres papá o mamá de una señorita, te recomiendo que la escuches.
Entre gimnasia y la tarea,
van creciendo muy de prisa.
Ay, ay, ay, las quisiera detener.
Pero un día se irán de casa
y en sus cosas llevarán un pedazo de mi vida
que jamás regresara,
mientras tanto quiero darles tantas cosas,
quiero darles tanto amor, tanta atención,
y enseñarles cada día su importancia y su valor,
quiero cuidarles el corazón.
 "Mágicas Princesas", Jesús Adrián Romero, Álbum: Ayer te vi... fue más claro que la luna, 2007

Twitter: @gmomtz
 


---------------------------------------
Publicado el 18/06/2015 en
www.antenasanluis.mx
http://antenasanluis.mx/hoy-tengo-que-decirte-papa/




viernes, 10 de abril de 2015

Sala de Espera

En los últimos meses tuve la oportunidad de conocer la sala de espera de tres consultorios de médicos particulares distintos. ¡Tranquilos! Hierba mala nunca muere: No se preocupen, no hay nada grave. En todos los casos han sido temas de seguimiento para mi familia o un servidor. Sin embargo, hay una coincidencia increíble en estas tres ocasiones: el tiempo de espera fue al menos una hora. Y digo increíble porque es un servicio caro si consideramos el costo por hora de servicio, y no es como que el galeno se vaya a ofrecer a darme un descuento por su impuntualidad, ¿o sí?

Ya sé que algunos de ustedes están pensando: “el doctor venía retrasado por alguna operación que se complicó”, o “seguramente tuvo que atender una emergencia”, o cualquier otro buen motivo de alto valor humano, médico y altruista. Pues resulta que en estos tres casos no fue así. En uno de ellos estábamos varios pacientes en línea (en cola pues, para que me entiendan), dos antes de mí, mientras el doctor consultaba alegremente y la recepcionista navegaba en You Tube. Otros pacientes fueron llegando puntuales a su cita, mismos que se quedaron sentaditos viéndome con cara de envidia cuando por fin me tocó pasar, sin saber que ya me había recetado completita la revista del corazón de Julio de 2014, incluida la publicidad. ¿Sabías que esas revistas se pueden leer en una hora o menos? En fin. En otro caso, el doctor venía de su casa. Lo supe porque, además de que yo tenía la primera cita y el caballero venía oliendo todavía a recién bañado con Zest, tuvo a bien hablarle a su esposa durante mi consulta para preguntarle si había dejado cierto instrumental al salir. La tercera (doctora), por la naturaleza de su especialidad, tiene la “habilidad” de atender varios pacientes simultáneamente. Y lo digo así, porque cuando por fin le toca a uno pasar andas de un lado a otro lentamente como miembro de cofradía en la Procesión del Silencio: Entras a un consultorio y una asistente te toma tus datos, de ahí vas a una sala y una enfermera te prepara, entonces te obsequian sin cargo adicional (sería el colmo) unos minutos eternos para reflexionar, mismos que son interrumpidos cuando llega la doctora y te revisa mientras cuenta un chistorete (que para ese momento, cuando tu mañana ya se fue por la borda, te sabe a limón agrio en michelada), sale la doctora, más minutos de autocontemplación, regresa la enfermera a cerrar el procedimiento, regresas al consultorio, tercera ronda de minutos de meditación personal, llega la doctora a dar su veredicto (perdón, su diagnóstico), escribe la receta, y cierras triunfalmente en la recepción con una chica sonriente que te cobra como si hubieras roto algún instrumental o equipo de alta tecnología.

Y como soy un hombre curioso, después de estas experiencias, me pregunto: ¿Será que el doctor sabe lo que sucede afuera de su consultorio? Puede ser que no se dé cuenta, y que su asistente o recepcionista sea la presunta culpable. ¿No podría ella hacer una llamada de cortesía? Sencillita, sin complicaciones ni mayores explicaciones: “Señor, por causas de fuerza mayor las citas se han retrasado una hora. Agradecemos se presente a las tales horas para ser atendido como se merece” O bien, si no hubo manera de prevenirlo, que en cuanto llegues te avisen: “Señor, el doctor está con retraso de una hora. Lamentamos mucho el inconveniente” ¡Caramba! Gracias. Ya decidiré yo si mientras tanto voy a cargar gasolina, me ocupo de hacer algún encargo, aprovecho para ir al cajero o cualquier otro pendiente que tenga en mi día. Ganamos todos: yo aprovecho mi tiempo, el doctor queda como un caballero y la recepcionista desquita su sueldo en lugar de estar jugando solitario en la PC. Por otro lado, sabemos que la espera en los saturadísimos institutos de Salud Pública es de 3 horas en el mejor de los casos, y no faltará doctor que lea esto y piense “Si no está de acuerdo, váyase al seguro”. Buen argumento, siempre y cuando su consulta fuera gratis, para comparar peras con peras. ¿Será acaso que hay pacientes impuntuales? Eso es una verdad a gritos, sin pensarlo. Pero, ¿por qué tenemos que pagar justos por pecadores? ¿Por qué no recorren la cita del impuntual y dan prioridad a los que llegamos en tiempo? Hasta en la peluquería (ahora estética) lo hacen. He tenido mejor experiencia ahí con el control de citas y la puntualidad que con estos últimos tres consultorios médicos.

Tengo amigos médicos. Todos ellos son ejemplo de civismo, que según la RAE (www.rae.es) se define como: “Comportamiento respetuoso del ciudadano con las normas de convivencia pública.” Tal vez fue sólo mala suerte que los últimos tres que me tocaron reprobaron esta materia en secundaria. Salud.

PD. Si ven un cartel en alguna clínica prohibiéndome el acceso, ya saben por qué. Jejejeje.


De verso en verso

Sala de Espera (con final en tono de ironía)

He perdido ya una hora
y no por cambio de horario,
sino por hacer espera
en silencio y bien sentado.

A mi alrededor descubro
algunos otros incautos
que perdieron sus minutos
y se encuentran resignados.

Ya cuando llega mi turno
me levanto entusiasmado:
Seguro habrá una disculpa
por el retraso causado…

 
La nota musical

Mientras uno está en la sala de espera, muchas cosas pasan por la cabeza. Inclusive vienen a la mente melodías que pensabas olvidadas, de esas con poco contenido y asesinas de neuronas. El problema es que son tan pegajosas  que luego las traes tarareando sin querer por todos lados y uno no sabe como quitárselas de encima. Haz de cuenta:

Doctor psiquiatra: ya no me diga tonterías,
Doctor psiquiatra: quiero vivir mi propia vida,
Doctor psiquiatra: yo no le pagaré la cuenta,
Doctor psiquiatra: ya no me mi, ya no me mi,
ya no mire más las piernas.
No, no, no, no, no, no, no, no estoy loca.

“Doctor Psiquiatra”, Gloria Trevi, Álbum: ¿Qué hago aquí?, 1989

 

Twitter: @gmomtz

 

viernes, 3 de abril de 2015

Reflexiones Primaverales: Los caminos de la vida


Es de todos sabido que la analogía del camino y la vida ha sido ampliamente utilizada por poetas, compositores, conferencistas, locutores, merolicos, padres de adolescentes, Donjuanes y Mirreyes. Yo no quiero quedarme fuera de tan selecto grupo, así es que aquí van mis reflexiones primaverales:

No hay un solo camino. Si bien algunos pueden presumir que partieron del mismo origen, o que llegaron al mismo destino, la realidad es que cada vida es un camino distinto, y la forma como lo recorremos es muy personal: Nadie va por la misma ruta que otra persona. Cada uno lleva su paso, y a lo largo del camino, puede variar, en veces para ir más rápido, en otras para frenar un poco, y algunos inclusive, para hacer una pausa en el camino.

Al inicio de ruta, siendo niños, las posibilidades son infinitas. Cualquier decisión, concesión, triunfo, logro, decepción o fracaso ajusta la ruta. Como padres nos desvivimos por brindar a nuestros hijos la mayor y mejor colección de mapas y guías para el trayecto. Pensamos ingenuamente que así podremos garantizarles el no sufrir, el no llorar, el no esforzarse, el no luchar. Y digo ingenuamente por dos cosas. Primero, por que sin esfuerzo, lucha, llanto y un poco de dolor cuesta trabajo apreciar el camino y las cosas buenas que van apareciendo en el mismo. Segundo, porque todo eso lo  pensamos desde nuestra senda, desde nuestra ruta, desde nuestro mapa. ¡Cómo si no supiéramos que ellos decidirán su ruta y escribirán su propio mapa!

Ya en la juventud, con un poco de gracia y otra cosita (como dice la canción), aprender de los tropiezos sirve para enderezar la brújula, fortalecer la prudencia y forjar el criterio que al final nos ilumina para saber que batallas pelear y cuales no. Aún entonces hay muchos destinos posibles, pero con cada paso, con cada decisión vamos descartando algunos de ellos o descubriendo algunos nuevos. Cuando la vida adulta nos alcanza generalmente estamos ya encarrilados, casi siempre en una senda difícil de abandonar por gusto, comodidad, satisfacción, seguridad, compromisos, etc. Dije generalmente porque conozco algunos “Cuaren-Teens” que aún andan por ahí dilucidando que quieren ser de “grandes”. Hazme el favor.

Andando y andando, los más afortunados (como yo) pueden encontrar a alguien con quien caminar juntos el resto del camino. Lo curioso es que aún caminando de la mano cada uno ve, siente, huele, comprende, respira cosas distintas. Y por eso vale la pena compartirlo, porque el camino se enriquece. No me pidan explicación: es un misterio divino. Andando pues, que la senda no se hace sola. Salud.

PD. Una disculpa por la ausencia de las últimas semanas. La musa dejo la puerta abierta y se metieron los pendientes del trabajo. Ya puso una cerradura adicional que esperemos funcione.


De verso en verso

Líneas clásicas del maestro Machado, cantadas por Joan Manuel Serrat. Lo andado andado está. Lo no andado si lo podemos cambiar.

“Caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.
Al andar se hace el camino,
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.”

Antonio Machado, 1875-1939
 

La nota musical

No estamos solos, no vamos solos. Nunca ha sido así ni lo será. Alguien decidió ofrendar su vida para darnos más. En su honor, una de mis melodías favoritas de Mecano:

Colgado de dos palos
y amarrado por los pies y por las manos
me pregunté quien lo pudo hacer
Trepé por la madera
y aparté de tu cara la melena, y te besé
tres palabras rotas escaparon de tus labios:
Tú… tú y yo.

“JC”, Mecano, Álbum: Aidalai, 1991

 

Twitter: @gmomtz


Textos anteriores: http://columnamusicopoetayloco.blogspot.mx/


---------------------------------------
Publicado el 03/04/2015 en
www.antenasanluis.mx
 http://antenasanluis.mx/reflexiones-primaverales-los-caminos-de-la-vida/ 
 

jueves, 5 de marzo de 2015

Política Monetaria


Los que andamos rondando los cuarenta hemos contemplado con tristeza la evolución de nuestros billetes y monedas. Desde los ochentas hasta el día de hoy, además de ediciones especiales, nuestros billetes y monedas han cambiado ya varias veces. Por simplificar, podemos decir que en estos años hemos conocido los pesos viejos, los nuevos pesos, los pesos reloaded (ya cuando les quitaron los ceros) y más recientemente los pesos de polímero.

Yo hubiera pensado que con tanta experiencia acumulada, tantas ediciones de billetes y monedas, y después de tantos diseños y rediseños tuviéramos en este siglo XXI un esquema monetario cuasi perfecto, ejemplo para el mundo, referencia para los países en desarrollo y… no. Parece que no. A los mexicanos nos encanta re-inventar el hilo negro y el agua tibia. Cuando alguien nuevo llega al mando, desecha la mayoría de las iniciativas y aprendizajes de la anterior administración. ¿Les suena familiar?

En fin, regresando al tema de billetes y monedas, como primer ejemplo traigo a su consideración nuestro preciosísimo billete de 1,000 pesos. Es verdaderamente una obra de darte y un merecido homenaje al padre de la Patria. Pero, ¿de qué sirve emitir un billete que nadie quiere porque en ningún lugar lo aceptan? ¿Entonces para que lo hicieron? ¿Para que te lo den en el banco, llevarlo de paseo y regresarlo al banco? ¿O es sólo un artículo de colección? Otro encantador ejemplo viene con las monedas de 50 centavos. Para empezar tenemos dos monedas totalmente diferentes. La primera es dorada y es más grande que la moneda de un peso. ¿Cómo por qué sería buena idea romper la relación tamaño-valor? Mi sentido común me dice que lo más lógico y sencillo es aumentar el tamaño conforme aumenta el valor. ¿O no? Por lo menos le pusieron una forma dodecagonal muescada (aplausos para la palabra dominguera. Gracias). La segunda moneda de 50 centavos es plateada, y prácticamente igual a la de 20 centavos. Su diferencia en diámetro es menos de 2 mm. ¿Entonces? ¿Cómo esperan que las distingamos? Bueno. Eso es si por casualidad llegan a nuestras manos. En realidad los centavos mexicanos ahora son un mito urbano, en especial las monedas de 10 y 5 centavos. Cuando pagas cualquier cosas en efectivo ya tienes que ir resignado a redondear para alguna buena causa o donárselos cajero o dependiente. Hace una semana la dueña de mis quincenas (y de mi corazón también) fue al banco a pagar un par de servicios, uno por 343.25 y otro por 255.22. Para cada uno extendió un billete de 500 pesos, porque luego esos también batalla uno para hacerlos circular. El cajero, de un conocido Banco Nacional de México, le regresó 156 pesos en el primero y 244 en el segundo. Es decir, entre ambos movimientos tuvo un saldo a favor de 1.53 pesos. Imaginénse ustedes que haga 10 movimientos así en una hora, en 8 horas laborables en 20 días hábiles de un mes: el señorcito (o señorita) se embolsa 2,448 así nomás bajita la mano.

Los negocios deberían estar obligados a darte tu cambio completo, y debiera haber una ley que prohibiera fijar precios de artículos y servicios que no puedan ser pagados en efectivo. Por ejemplo, un precio de 99.99 debiera cambiarse a 99.90 porque no tenemos monedas de 1 centavo, y el comercio debiera estar obligado a darte tu minúscula monedita de 10 centavos después que pagas. ¡Ay ahá! Se vale soñar. Salud.




La nota musical

Queridos lectores: Vayan aprendiéndose esta canción de me-mo-ria. Por como va el tipo de cambio del dólar, el precio de la gasolina y la inflación, pronto será la canción de moda en todo México.

No tengo dinero ni nada que dar,
lo único que tengo es amor para amar.
Si así tu me quieres te puedo querer,
pero si no puedes ni modo que hacer. 

“No tengo dinero”, Juan Gabriel, Álbum: El Alma Joven, 1971

 

Twitter: @gmomtz

 
 
---------------------------------------
Publicado el 06/03/2015 en
www.antenasanluis.mx